Familiares del niño fallecido en un centro especial del Ministerio de la Familia, Niñez y Adolescencia (Mifamilia), repudiaron ayer, durante el sepelio, su extraña muerte y pidieron sea esclarecida.
Familiares y vecinos de Estelí, de donde era originario el infante, portaban mantas y pancartas con mensajes que exigían se esclareciera el caso y exigían justicia castigando a los culpables de la muerte del niño de tres meses de edad, hijo de la joven de iniciales K.K.H.T., acusada de haber asesinado a un estadounidense.
La ministra de la Familia, Rosa Adilia Vizcaya, explicó que el Instituto de Medicina Legal aún no emite el informe final sobre las causas de muerte del menor, pero sí le han informado que no se encontraron indicios de mano criminal en el hecho ni evidencias de negligencia por parte de funcionarios de un centro especial para niños ubicado en Managua.
La funcionaria aclaró que ingresar al niño y a un hermanito de éste, fue el último recurso que tuvo Mifamilia para garantizar la protección de los infantes, pues la madre de ellos es procesada por un asesinato y ninguno de sus demás familiares tenían las condiciones óptimas para hacerse cargo de los pequeños.
Según la ministra Vizcaya, el niño fallecido llegó en malas condiciones de salud al centro especial de Mifamilia, con parasitosis, anemia, desnutrición y alergia cutánea.
Una educadora especial lo estuvo cargando toda la noche del día en que ingresó al centro, el pasado viernes. A las 3:00 de la madruga se durmió, pero a las 5:00 a.m., ya había fallecido.
“Esta es la realidad de lo que ha pasado, lo demás son especulaciones. Pasó esta situación como pudo haber pasado en otros centros, como pudo pasar en su casa”, manifestó Vizcaya.
Reveló que el centro donde ocurrió el deceso del niño cuenta con 36 educadoras especiales, para 75 niños albergados ahí.
Los abuelos maternos del infante fallecido llegaron a Managua ayer, traídos por Mifamilia, para que estuviesen en el centro donde también permanece un hermano del niño fallecido, de tres años de edad.
El abuelo del menor insistió en la teoría de que hay personas interesadas en que el niño desapareciera por ser hijo del estadounidense asesinado.
El jefe de la Policía de Estelí, comisionado mayor Marvin Castro, señaló que se investiga la denuncia de supuestas amenazas de muerte a la delegada de Mifamilia, Francis Moreira.