Un estudio sobre la situación de inversión social sobre los temas que más afectan a la niñez en el país, demuestra que Nicaragua es uno de los países más desiguales en el mundo con relación a la atención a la niñez.
Una de las preocupaciones plasmadas tras el estudio fue que los estudiantes en Nicaragua, pocas veces alcanzan la educación secundaria, la mayoría “se está quedando en cuarto o sexto grado y esto se agudiza en el área rural”, señaló María Iveth Fonseca, en representación de Save The Children Noruega.
Fonseca manifestó, que el estudio también considera que no es suficiente la gratuidad de la atención médica, pues debe ir acompañada con la gratuidad de exámenes médicos y laboratorios entre otros.
“Si este país no invierte en la niñez y la adolescencia, no está invirtiendo en desarrollar capacidades al ciudadano que luego sostenga en el desarrollo de este país”, dijo.
El estudio realizado por el Grupo de Alianza para la Inversión en la Niñez y la Adolescencia, fue integrado por varias instituciones de la sociedad civil, la cooperación internacional, el Estado y la Procuraduría. El documento analiza los temas que más afectan a la niñez y adolescencia como educación, salud, agua y saneamiento. Demuestra también, las diferencias existentes entre los sectores más pobres con relación a los que cuentan con recursos, en cuanto a este tipo de servicios.
Este grupo desde el año pasado ha venido elaborando planes anuales de trabajo común, para lograr una mejor inversión en la niñez y adolescencia.
“Se requieren políticas mucho más coherentes e integrales, sobre todo que nos permitan ir contra los problemas más sentidos”, agregó Fonseca.
Los niños y adolescentes se concentran en los hogares más pobres. Y la situación de pobreza extrema afecta al 40 por ciento de la población, es decir de cada 10 nicaragüenses cuatro viven con menos de un dólar al día. De este grupo la más afectada es la niñez y la adolescencia, ya que de diez niños y adolescentes, seis viven en extrema pobreza.
Según el estudio, Nicaragua es el país en Latinoamérica que menor inversión hace en su población al destinar 68 dólares per cápita, mientras Bolivia designa 136 dólares por habitante y Honduras lo hace con 126 dólares.