La ofensiva legal contra la despenalización del aborto en la Ciudad de México se intensifica con el apoyo de la Fiscalía Federal y de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), a días de que el presidente Felipe Calderón visite al Papa Benedicto XVI en el Vaticano.
“Me indigna que hayan metido este recurso, pero no estoy alarmada, o no estamos alarmadas. Ha habido muchos conflictos en torno a si es constitucional o no (la despenalización del aborto) y casi siempre se han resuelto respetando los derechos”, dijo en un foro de mujeres la antropóloga Martha Lamas, directora de Información en Reproducción Elegida (GIRE).
Lamas se refirió así a la demanda de inconstitucionalidad que hizo la CNDH y la Fiscalía ante la Suprema Corte de Justicia contra la despenalización del aborto hasta las 12 semanas de embarazo, que fue aprobada el 24 de abril pasado por el Parlamento capitalino, dominado por la izquierda.
Los recursos fueron presentados bajo el argumento de que las reformas al Código Penal local capitalino tienen imprecisiones sobre las menores de edad, las competencias federales y locales para efectuar el aborto y contradicciones con instrumentos internacionales sobre la niñez.
El recurso legal ante la Suprema Corte “sigue la política federal panista”, lamentó Lamas, al referirse al gubernamental Partido Acción Nacional (PAN, derecha), y añadió que el ombudsman José Luis Soberanes está más interesado en “grillas políticas” que en defender los derechos humanos de las mujeres.
“Es total el respaldo del grupo parlamentario del PAN en la Cámara alta a la acción de Soberanes, porque desde el principio hemos defendido que la vida comienza desde la concepción”, dijo la legisladora oficialista Blanca Díaz.
Para el Partido de la Revolución Democrática (PRD, izquierda), la coincidencia de la CNDH y la Fiscalía “es sospechosa”.
A un mes de las reformas al Código Penal del Distrito Federal, se han efectuado 230 abortos.