WASHINGTON. - El presidente George W. Bush ha elegido al ex representante comercial y ex número dos del departamento de Estado, Robert Zoellick, como titular del Banco Mundial, dijo un alto funcionario del gobierno hoy.
Bush anunciará su decisión sobre el sucesor de Paul Wolfowitz mañana.
Zoellick reemplazará a Wolfowitz, que dejará el puesto el 30 de junio después de que un panel especial halló que violó las normas del banco cuando organizó un generoso paquete de compensación salarial en el 2005 para su novia, Shaha Riza, empleada de la institución.
A raíz de la controversia, sectores del gobierno europeo, personal del banco, grupos de ayuda humanitaria, políticos demócratas y otros pidieron la renuncia de Wolfowitz.
ESPERAN QUE BM ACEPTE
La elección de Zoellick fue recibida con beneplácito por otras naciones, y la Casa Blanca espera que la junta directiva del Banco Mundial lo acepte, señaló el funcionario gubernamental, el cual habló a condición de guardar el anonimato debido a que Bush no ha anunciado la selección.
La elección de Bush debe ser aprobada por la junta del banco, integrada por 24 miembros.
La Casa Blanca espera que Zoellick sea aceptado por la junta. Si llega a ser aprobado, necesitará recuperar la confianza, reconstruir la credibilidad y remendar las afectadas relaciones dentro de la institución de combate a la pobreza, así como con sus 185 países miembros.
Todas esas relaciones son cruciales para el nuevo líder del banco, que tendrá que convencer a los países a que contribuyan con cerca de 30 mil millones de dólares durante los próximos años para financiar un programa central de la institución que proporciona préstamos libres de intereses a los países más pobres.
El episodio de Wolfowitz provocó una revuelta en las filas del propio banco, tensó las relaciones con los europeos, amenazó con opacar su reputación y maniatar su capacidad para combatir la pobreza.
MOLESTIAS DESDE EL INICIO
Antes de asumir el timón en el 2005, Wolfowitz era el segundo funcionario de mayor importancia en el Pentágono y desempeñó un papel crucial en la organización de la guerra en Irak.
Desde el principio, los europeos y otros sectores se mostraron molestos de que Bush hubiera elegido para dirigir al banco a alguien con vínculos tan cercanos a la impopular guerra.
En esta ocasión, el secretario del Tesoro Henry Paulson, que encabezó los esfuerzos para hallar un sustituto para Wolfowitz, dijo que lo estaba consultando muy de cerca con otros países.