Los nicaragüenses sufrirán un nuevo golpe a sus bolsillos a partir de julio, cuando reciban en sus domicilios los cobros por el consumo de electricidad, que a partir del 1 de junio será un dos por ciento más caro por decisión del Instituto Nicaragüense de Electricidad (INE).
El anuncio fue hecho esta mañana por David Castillo, presidente ejecutivo del INE, quien señaló que dicho incremento no afectará a los usuarios que consumen un promedio menor a los 150 kilovatios hora por día.
El INE basó su decisión en el aumento constante de los precios del petróleo a nivel internacional y porque supuestamente esto permitirá a la transnacional española Unión Fenosa, comprar más energía a los países del área centroamericana y superar así la crisis energética, que actualmente provoca constantes apagones por un déficit de 30 megavatios.
RED CUESTIONA
Consultado por LA PRENSA, Gonzalo Salgado, de la Red Nacional de Defensa de los Consumidores dijo que si Fenosa hubiese contratado con anticipación a las empresas que le suministrarían energía tal y como lo establece el contrato de concesión suscrito con el Estado de Nicaragua, no estuviera en estos momentos comprando a toda prisa energía más cara.
Salgado indicó que las consideraciones técnicas en las que se basó el INE para aprobar el incremento no tienen ninguna validez, puesto que no pueden comprobarse y no existe un ente gubernamental que lo pueda verificar.
"Los argumentos legales no son válidos porque se están tomando en cuenta en base a la Ley 544, Ley de Estabilidad Energética y esta se encuentra recurrida en la Corte Suprema de Justicia", añadió Salgado.