LA HABANA. - Los gobiernos de Cuba y España comenzaron hoy en La Habana, a puerta cerrada, su primera ronda de conversaciones sobre derechos humanos con una agenda en la que “no se excluirá ningún tema”, según fuentes próximas a la reunión.
La reunión, que se celebra en la sede del ministerio cubano de Exteriores, está encabezada por el director general de Política Exterior de España, Rafael Dezcállar, y el viceministro cubano de Relaciones Exteriores para Asuntos Multilaterales, Abelardo Moreno.
Ni el gobierno cubano ni los medios oficiales del país han informado hasta ahora sobre el encuentro.
Tampoco la delegación española quiso hoy hacer comentarios a la prensa antes de empezar las conversaciones, que concluirán mañana, miércoles.
Esta ronda de conversaciones, la primera entre La Habana y un país miembro de la Unión Europea (UE), se enmarca en el mecanismo formal de diálogo acordado durante la visita a Cuba del ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, en abril pasado.
VARIOS TEMAS
El orden del día incluye temas como derechos humanos, presos políticos, cooperación en organismos internacionales y la concreción de un calendario para mantener dos reuniones al año, según las fuentes consultadas.
A finales de abril, Moratinos dijo en Madrid que las conversaciones del Gobierno español con el de Cuba no excluirían “ninguna cuestión a prior”, aunque durante la visita del ministro español a la isla su colega cubano, Felipe Pérez Roque, afirmó que el tema de los disidentes no formaba parte de la agenda.
El gobierno cubano califica a los disidentes como “mercenarios” financiados por Estados Unidos, y no reconoce la existencia de “presos políticos” en el país.
Miembros de la disidencia interna se mostraron hoy escépticos sobre el resultado de la reunión.
“Ojalá tenga éxito, sobre todo para que liberen a los presos de conciencia, pero soy muy cauto porque no veo voluntad alguna del gobierno cubano de dar pasos en favor del respeto a los derechos humanos”, declaró Oscar Espinosa, un economista independiente condenado en la primavera de 2003 en los juicios contra 75 disidentes y excarcelado por motivos de salud.
“NO HAY VOLUNTAD REAL”
Su esposa, Miriam Leyva, cofundadora del movimiento “Damas de Blanco”, que agrupa a mujeres familiares de presos políticos, tampoco considera que haya “voluntad real” del gobierno cubano por abordar el asunto.
“Deseo que la reunión tenga resultados en la liberación de nuestros presos, pero por las declaraciones que ha habido de las autoridades cubanas no veo que haya voluntad de realmente por tratar en profundidad los asuntos de derechos humanos en Cuba”, señaló Leyva.
Elizardo Sánchez, que encabeza una Comisión de Derechos Humanos considerada ilegal por el gobierno de la isla, expresó su “total escepticismo” sobre los resultados del encuentro.
“No tengo ninguna duda de la buena fe con la que está actuando el gobierno de España en esta iniciativa, pero sí tengo una certeza absoluta de la mala fe con que suele responder el gobierno de Cuba a iniciativas de esta clase”, dijo.
No es la primera vez que Cuba acuerda abrir un diálogo con terceros países en materia de derechos humanos.
En 1997 suscribió un acuerdo con Canadá que poco después quedó sin efecto.