El biólogo japonés Katsumiro Kamijo comenzó recientemente en el municipio de Muelle de los Bueyes, en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), un ensayo con bacterias conocidas como microorganismos eficaces (EM), para prevenir la enfermedad de la moniliasis en el cultivo de cacao y abonar con el preparado orgánico llamado bokashi.
Kamijo y Pedro Pablo Gómez, de la empresa ambientalista Dorado Tecnia, fueron invitados por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), a través del Proyecto Fomento a la Producción y Comercialización Orgánica que financia la Cooperación Austriaca, a realizar las pruebas con pequeños productores en sus fincas.
El biólogo japonés explicó que los microorganismos eficaces combinan bacterias fotosintéticas, bacterias de ácido láctico y bacterias streptomises, con las cuales se pueden elaborar, entre otros, los insecticidas orgánicos, repelentes, abonos y el bokashi.
Kamijo explicó que las bacterias fotosintéticas se encargan de captar la mayor cantidad de energía solar y la trasladan a la planta para su mejor desarrollo y crecimiento.
En consecuencia, los ácidos aceleran la descomposición de la materia orgánica y, las bacterias streptomises producen un antibiótico natural que combate virus y ayuda a suprimir enfermedades.
TRANSFIEREN CONOCIMIENTOS
Los biólogos enseñaron a los agricultores a producir el abono orgánico fermentando bokashi, que consiste en una mezcla de las bacterias EM, con granza de arroz, melaza, semolina, estiércol de ganado bovino y agua. Cuando el EM es aplicado al bokashi mejora su calidad y facilita la preparación.
Este nuevo esfuerzo, según del IICA, a través del Proyecto Fomento a la Producción y Comercialización Orgánica, busca ayudar a elevar los rendimientos en las plantaciones de cacao de unos 445 pequeños productores de la región central y este del país, en donde se cosechan unos dos quintales por hectárea.
DE CALIDAD
Los estándares internacionales requieren que el cacao de calidad negociable sea fermentado, completamente seco, libre de granos con olor a humo y otros olores anormales.
Por ello, según destaca el Banco Central de Nicaragua (BCN) en un estudio para promocionar el rubro, no debe contener evidencia de adulteración y encontrarse libre de insectos vivos, de granos partidos, fragmentos, partes de cáscara y debe ser de tamaño uniforme.
Se estima que dos tercios de la producción mundial de grano de cacao se utilizan para producir chocolate, mientras el restante se destina a la elaboración de cacao en polvo y manteca de cacao, que a su vez, puede utilizarse para hacer chocolate.
Además, que son materias primas para las industrias de cosméticos, de alimentación animal, de bebidas alcohólicas entre otras.
Nicaragua exporta anualmente poco más de 600 mil dólares en cacao, principalmente cosechado en la región del Caribe.