El padre Marco Dessi, condenado ayer en Italia a 12 años de prisión por los delitos de pedofilia y otros delitos sexuales, fue suspendido de su ministerio por el Vaticano, así lo informaron diversos medios periodísticos italianos.
La versión fue confirmada en Nicaragua, por una fuente religiosa que pidió el anonimato, indicando que Dessi fue suspendido por las máximas autoridades de la Iglesia Católica en Roma, desde el momento que fue condenado por un tribunal civil, es decir quedó inhabilitado para oficiar misas y tampoco puede confesar o impartir comunión.
Consultado por LA PRENSA, el padre Donald García, párroco de la Iglesia El Calvario de Chinandega, señaló que "sólo un tribunal eclesiástico lo puede suspender (a Dessi), pero aun si así fuere el caso, el sacerdote no pierde su estado clerical", es decir su vida de misionero.
En Chinandega, tras conocerse el fallo en contra de Dessi, un grupo de sacerdotes continuaron las rogativas por el religioso. "Acompañamos con nuestra oración al padre Marco. En el lugar donde estápuede continuar realizando una labor pastoral de gran ayuda dijo" Monseñor Jaime Ramos, cura párroco de la Iglesia Santa Ana.
Ambos religiosos coincidieron en que las condenas de los hombres, no se parecen en nada a la justicia divina. "El en caso del cristiano que bajo el sacramento de la confesión se arrepienta de sus culpas, queda limpio por la misericordia de Dios", dijo Monseñor García.
"Primero por temor a equivocarnos y luego porque debemos dar una oportunidad", dijo, convencido que donde esté, el padre Marco, continuará su obra misionera en la tierra.
El sacerdote Marco Dessi, de 59 años y oriundo de Cerdeña, Italia, fue acusado en septiembre pasado de abusos sexuales en contra de seis menores nicaragüenses y por (tener) materiales pedo-pornográficos. Dessi se encontraba detenido desde el pasado 4 de diciembre en Parma.