La aparición inesperada de peces muertos a la orilla del estero de San Juan del Sur obligó a las autoridades municipales de esa zona a prohibir el consumo de las especies róbalo y güicho, así como la utilización de esa zona para bañarse. Hasta el miércoles se desconocían cuáles eran las causas de esa mortandad.
El martes pasado una buena cantidad de peces, principalmente róbalo y güicho, apareció muerta en la zona mencionada y todavía el miércoles se reportó otra cantidad de esas especies, pero en menor número .
Debido a esta situación la municipalidad de San Juan del Sur, en conjunto con instancias del Gobierno como el Ministerio de Salud y la Policía, se mantienen alertas para evitar que estos peces lleguen a ser consumidos por la población.
Oscar Salinas, responsable de la oficina del Medio Ambiente de la Alcaldía de San Juan del Sur, comentó que desde el martes pasado se colocó un rótulo en la zona que prohíbe la pesca y el baño en ese lugar.
Dijo que de momento no tienen la certeza de qué está provocando la muerte de los peces, pero no descartó que pudiera ser por falta de oxígeno en la zona, puesto que el agua se encuentra estancada, o por algún derrame de veneno que se hubiese realizado en el lugar.
Para conocer la causa de estas muertes, ayer se hacían coordinaciones con funcionarios del Centro de Investigaciones de Recursos Acuáticos (CIRA) de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN), para que tomen muestras del agua o de los peces muertos.
El martes pasado, que es cuando se reportó la mayor salida de peces muertos, la Policía, con otras instituciones, decomisó 240 libras de róbalo y güicho, que supuestamente fueron sustraídos del estero de San Juan del Sur y que estaban listos para ser comercializados.
También se prohibió a los restaurantes comprar productos de procedencia dudosa.