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Noticias >> Política
PRODUCTORES EN EL NORTE DEL PAÍS ya se preparan para el ciclo agrícola de este año. ()
Crítica demoledora a política rural
Cooperativas: el Gobierno se quedó en los 80 y llaman a “romper el silencio”
Xiomara Chamorro
politica@laprensa.com.ni
El cartel de la urea

La ayuda venezolana mereció capítulo aparte en el análisis expuesto por el presidente de la Fenacoop, Sinforiano Cáceres, durante una charla transcrita y publicada por la revista “Envío” en su última edición, en la que se revelan las fuertes discusiones internas en el FSLN, entre las bases y la dirigencia partidaria y gubernamental.

La distribución de la urea venezolana fue expuesta como ejemplo de la mala forma en que se está manejando la ayuda venezolana.

Según Cáceres, no se le puede quitar la distribución de la urea a un “monopolio como Anifoda” (Asociación Nicaragüense de Formuladores y Distribuidores de Agroquímicos) para pasarlo a otro monopolio establecido a partir de una cooperativa de nombre Nicaraocoop, que a su juicio no tiene representatividad gremial, sino que es manejada por un privado para la distribución de la urea venezolana.

“Cuando recientemente los grandes de Anifoda dijeron que como la urea venezolana les hacía una competencia desleal y los estaba quebrando, ellos no iban a importar más urea, al menos para este año, el Gobierno decidió hacer una gestión directa para importar más urea venezolana a través de una ‘cooperativa’, a la vez que mantenía guardada la urea japonesa que no se vendió el año pasado”, denuncia.

“Anifoda usa la urea, un recurso económico, para hacer chantaje político. Y el Gobierno usa la urea, un recurso económico, para hacer clientelismo político”, agrega.

Señala que la urea actualmente tiene tres precios, “el que le dan al distribuidor con afinidad partidaria, el que le dan a los dirigentes de gremios privilegiados, y el que le dan a los comunes y corrientes”. “Eso es un semillero de corrupción”, añade Cáceres, quien advierte que la urea está siendo usada como premio o castigo, dependiendo del nivel de lealtad que se tenga con el Gobierno.

“La realidad es que la urea venezolana es más que un fertilizante y se ha vuelto un instrumento político. Y muchos de nuestros asociados así lo perciben. A nivel rural existe tanta ideologización, que hay territorios que rechazan la urea venezolana “porque es de Hugo Chávez” y sólo quieren usar la urea japonesa, aunque se las vendan más cara. Y hay otros territorios que dicen que no quieren la urea japonesa sino la de Hugo Chávez…”, relata.

En su crítica, también señala que el interés del Gobierno por establecer una relación con China continental ha retrasado un préstamo ya aprobado por el Gobierno de Taiwán, dirigido a los campesinos.

Recordó que el Gobierno de Taiwán ofreció 480 millones de dólares para los próximos cinco años, un 70 por ciento dedicado a la agricultura en rubros indicados, por lo que les pidieron proyectos que presentaron a tiempo, por lo que la Embajada de Taiwán les informó que lo único que faltaba era que el Gobierno vaya a firmar ese convenio, pero los funcionarios del Gobierno les han dicho que están negociando con la China continental y que la China continental les está poniendo condiciones. “¿Qué hacemos? El Gobierno quiere que fomentemos la producción, pero la política exterior del Gobierno no colabora para concretar el esfuerzo. ¿Y cuál es la prioridad? Porque lo que Venezuela le está dando a la agricultura es mucho menos que lo que nos ofrece Taiwan. El crédito más importante de Venezuela es la urea, que ahora pasó de 40 mil a 70 mil toneladas por el pleito con Anifoda. Y la cooperación de Taiwán para el desarrollo rural es más amplia y nos permitiría dar un primer impulso masivo y diversificado para la reactivación y fomento del agro”, señala Cáceres.

“¿Cómo sabremos que en cinco años nos libraremos del FMI, como anuncia el presidente Ortega? Y ojalá que no caigamos en el FMHU... en el Fondo Monetario de Hugo. Porque eso también es dependencia”, advirtió Cáceres.

Romper el silencio

“Observamos a los funcionarios del Gobierno, moverse entre lo urgente y lo importante. ¿Y qué es lo urgente y lo importante? Lo que se define en secreto. Esto provoca un inmovilismo grande y lo que menos nos esperábamos: un Gobierno silencioso. Porque el mayor problema que tiene hoy un ministro es que no sabe hasta dónde llega su límite de autoridad. Si habla lo corren y si calla le dicen que es un inepto. Tenemos que romper el silencio. Esa es la primera tarea: saber qué pasa”, dice Sinforiano Cáceres.

Sinforiano Cáceres, presidente de la Federación Nacional de Cooperativas (Fenacoop), que representa a unas 41 mil familias en 620 cooperativas del país, hizo pública una demoledora crítica a la política del Gobierno para el sector rural, de acuerdo a la transcripción de una charla ofrecida por el dirigente campesino y que presenta la revista Envío en su última edición.

En una de las críticas más fuertes que se conocen desde el seno del sandinismo, Cáceres señala que la actuación “errática” del Gobierno de Daniel Ortega pone en evidencia que el FSLN no estaba preparado para gobernar.

“Se quieren hacer muchas traspolaciones, como si no hubieran pasado 16 años. Esa tendencia fuerte a reeditar los años 80 conduce a errores, porque muchos de los de entonces ya no somos los mismos y hoy pensamos y reaccionamos de otra manera porque hemos vivido una historia que nos obliga a ser diferentes”, comenta.

PIEDRA SOBRE PIEDRA

El cooperativista, un sandinista de larga trayectoria que sustituyó en la presidencia de la Fenacoop al actual ministro de la cartera agropecuaria y forestal, Ariel Bucardo, desbarata literalmente el plan oficial para el ciclo agrícola y el programa Hambre Cero y lamenta la reducción del programa Libra por Libra.

“El viernes 19 de abril, el Gobierno presentó el plan para el inicio del ciclo agrícola, pero lo que presentó como plan para la siembra de primera no resiste un mínimo análisis”, asegura.

Cáceres destaca la incoherencia entre política nacional y política exterior, al señalar que mientras el Gobierno intenta establecer relaciones con China continental, los productores están perdiendo valiosos recursos ya aprobados por Taiwán.

REPARTICIÓN ENTRE ALTOS FUNCIONARIOS

Pero lo que recibe más disparos es la forma en que se está manejando la ayuda venezolana, comparándola con una mafia que se repartió de antemano, entre diputados y altos funcionarios del Gobierno, los fondos prometidos para el banco de fomento.

“Cuando el presidente Hugo Chávez anuncio que a través del Bandes de Venezuela iba a asignar 10 millones de dólares a la pequeña y mediana producción rural, esos fondos se los repartieron entre cuatro o cinco empresas antes de que llegaran al país. Cuando fuimos a preguntar cuál era el criterio para acceder a esos fondos, nos dijeron: Eso ya se definió. Pero, ¿quién lo definió?, preguntamos. Y nos dijeron que estaba definido y no se discutía”, revela.

“Lo que vemos como tendencia, lo que está sucediendo, es que los organismos que más recursos están recibiendo no son los más necesitados, sino los que tienen a la cabeza a diputados o a cuadros de alto nivel de la estructura o de la nomenclatura del partido o del Gobierno”, agrega.

LOS CÁRTELES

Cáceres deplora la forma en que se está manejando la ayuda del Gobierno de Venezuela y hace énfasis con el manejo de la urea, con la que, asegura, se ha establecido un “cártel” con el que se premia y castiga a los productores, dependiendo de su lealtad al Gobierno.

“En Nicaragua hay muchos cárteles: está el cártel de la urea, el cártel de las tierras, el cártel de la madera… Hay varios. Son mafias que ya están institucionalizadas. Qué daríamos porque la Policía estuviera detrás de estos cárteles. ¡Cuántos Sinaloa estuvieran descubiertos y en proceso de desarticulación y encarcelamiento! Pero Amintas Graneras no hay muchas”, dice Cáceres.

QUEREMOS SOLUCIONES, NO CONSEJOS

El dirigente de la Fenacoop manifiesta que el sector rural no sabe a qué atenerse con el Gobierno en cuanto a las políticas dirigidas a ese sector y desconocen los mecanismos y las instancias para comunicarse con el Gobierno.

“El Gobierno habla de consejos consultivos de la ‘democracia directa’. Pero ya le hemos hecho saber al Gobierno que no queremos mecanismos consultivos, llámense consejos, instancias o comisiones. Queremos mecanismos efectivos y operativos para enfrentar nuestros problemas”, dice Cáceres, al hacer públicas las fuertes discusiones internas en el sandinismo.

QUE RECONOZCA QUE NO TIENE POLÍTICAS

Considera que el Gobierno debe hacer un “reconocimiento valiente” de que no tiene una política para el sector y que por lo tanto debería convocar a los sectores del agro para establecer esas políticas.

“Hasta ahora sólo hemos oído muchos discursos, pero al campo no nos han llegado recursos. Y el recurso que utilizan para decirnos que no hay recursos es el discurso. Y con eso no se convence ya a nadie. Este Gobierno no se puede dar el lujo de cometer el error de ver al campesinado sólo como un objeto político fácil de moldear a la hora de las elecciones”, advierte.

Afirma que en lo que va del Gobierno no se han hecho esfuerzos contundentes para acabar con la “mafia que acapara las asignaciones de recursos del Estado, que controla las consultorías y las asesorías”, las que “siguen siendo las mismas”, aunque hace una excepción en el caso del INTA.

De acuerdo a Cáceres, en esa institución había un “cártel” que controlaba más de 150 mil dólares anuales en asistencia técnica privada, pero el director del INTA les obligó a competir en plano de igualdad con otros oferentes, dando como resultado que “la mayoría de estos mafiosos no presentaron ofertas”.

EL PROGRAMA LIBRA POR LIBRA

Cáceres, autor del libro Lo Agrario y los TLC, Caja de Pandora en el Movimiento Rural en el que expone sus reflexiones como uno de los negociadores del Cafta, da a conocer que el programa Libra por Libra, inaugurado en el 2002 en la administración de Enrique Bolaños, está sufriendo una “reducción sensible”.

“El programa Libra por Libra va a tener una reducción sensible. Históricamente, las cooperativas han accedido a 4,500 cupones para La Guinea, y hoy nos están dando sólo 900 cupones para todo el municipio. Nos daban 1,200 en arroz y ahora le dan 200 a todo el municipio. ¿Qué pasa?, preguntamos. Ahí les vamos a explicar, nos contestan. Pero no nos explican nada”, indica.

Ante esa situación decidieron producir sus propias semillas y los técnicos del INTA y del Magfor hicieron sus diagnósticos para después decirles “que no hay semilla para la siembra de primera y que tal vez nos consiguen para la de postrera”.

“En la agricultura esta informalidad y esta incoherencia son graves, dramáticas. Podemos perder este ciclo agrícola”, advierte Cáceres.

HAMBRE CERO FRACASARÁ

Cáceres relata las grandes discusiones internas dentro del sandinismo por las diferentes políticas que el Gobierno ha anunciado, y destaca que aunque su deseo es que el programa Hambre Cero no fracase, esa iniciativa tiene un alto nivel de probabilidad que fracase.

Los principales argumentos expuestos a los promotores del programa por parte de las cooperativas es el modelo impuesto que intenta ensayar una salida mecánica a la pobreza.

“A los pobres también se les consulta”, comenta.

Considera “atrevido” que sin consulta previa se les imponga una gallina o un cerdo, cuando a lo mejor el campesino preferiría un pelibuey, de la misma manera en que no entiende cómo piensan los organizadores del programa que los campesinos van a administrar dos mil dólares que se les entreguen de golpe.

“No se puede imponer una cooperativa o un modelo. Hay que hacer estudios de viabilidad y hay principios: en el movimiento cooperativo hay el principio de gradualidad y el de voluntariedad, y ahora no los están respetando. En los años 80 quedó demostrado que la gente se metía a la cooperativa para llegar a la tierra. Ahora la gente se va a hacer cooperativa para llegar al bono. Y esto distorsiona la conciencia, la actitud y la conducta de la gente”, indica Cáceres.

También advierte que el programa Hambre Cero está a la “intemperie” debido a que los costos del proyecto no fueron incluidos en el presupuesto.

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