Ariel Montoya asegura que él no ordenó pintar retrato de la ex primera dama
El ex presidente Enrique Bolaños ofreció “reparar” el perjuicio que le pudo haber causado al Estado por el uso discrecional de las cuentas confidenciales, después de aclarar que jamás orientó ni toleró que se usaran fondos del erario para el beneficio suyo ni de su familia.
“(...) Asumo por mi cuenta reparar el error o malicioso daño que haya podido cometer el funcionario encargado”, declaró Bolaños al ser entrevistado por auditores de la CGR, como parte de las diligencias que se realizan en una auditoría especial.
Dicha auditoría revisa los gastos confidenciales entre el 2004 y el 2005.
“Debe quedar claro que jamás orienté ni pedí ni solicité ni consentí ni toleré que se usaran fondos del erario público para beneficio personal ni de mi familia. Si algún funcionario de buena o mala fe, faltó en el correcto uso de esos fondos y autorizó su uso para beneficiarme o para beneficiar a algún miembro de mi familia, entonces ese funcionario actuó sin mi consentimiento”, manifestó Bolaños, al momento que pidió le fuese presentada la cuenta para pagarle al Estado.
EL CUADRO DE DOÑA LILA
Al referirse a la compra de una obra de arte pintada por Róger Pérez De la Rocha, titulada Mi Pequeña Muchachita, el ex presidente Bolaños negó haber ordenado que se realizara la obra y achacó a su ex secretario privado la compra del retrato.
“Debo decir enfáticamente que no he ordenado tal pintura y mucho menos para que sea pagada por el Estado. Uno de mis secretarios, Ariel Montoya, por su propia iniciativa quiso hacer un arreglo con el pintor Pérez De la Rocha para que el obsequio de esa pintura influyera en mi decisión de encargarle la pintura del resto de los óleos de la Galería de Presidentes que está en la Sala de Gabinete de Casa Presidencial”, respondió a la pregunta de los auditores sobre la autorización de compra de la obra.
OBSEQUIO DE MONTOYA
“Ruego que se pida declaración a mi secretaria, señora Fabricia Sánchez, y a la señora Bertha Cuadra del protocolo presidencial, quienes recuerdo fueron testigos de la escena de mi rechazo de este ‘esfuerzo de venta’ del secretario Montoya. Luego me dijo que en virtud de mi rechazo, el cuadro era un obsequio costeado por los secretarios y amigos y que lo aceptara porque ya estaba pintado”, puntualizó.
Añadió que el pago hecho por el administrador de la Presidencia fue sin su conocimiento y consentimiento, y aseguró que existen suficientes testigos idóneos que declararán la verdad.
En cuanto a las facturas que aparecen a nombre de Martha Julia Lugo y de la Gran Unión Liberal (GUL) para actividades en Ciudad Darío, Sébaco y Matagalpa, Bolaños negó haber autorizado gastos para asuntos partidarios.