La presidenta ejecutiva de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), Ruth Selma Herrera, se mostró intransigente con los sindicalistas al negarse a reincorporar a los trabajadores despedidos por montar un paro de labores hace varias semanas.
Herrera fue citada ayer por la Comisión Laboral de la Asamblea Nacional, para explicar el despido de al menos 111 personas del suroeste del país, al culminar una huelga en contra de su administración.
Aunque el presidente de dicha Comisión, el diputado Alejandro Bolaños Davis, insistió en que las partes dialogaran, éste aseguró que la funcionaria de Enacal se negó a conversar, y hasta la acusó de cometer ilegalidades en los despidos.
A Herrera la acusan los sindicalistas Emilio Márquez y Manuel Castillo, de haber despedido a los empleados el domingo 13 de mayo, a pesar de que debió esperar por lo menos al lunes 14 para ejercer su derecho de correr a los huelguistas.
La protesta de los trabajadores había sido declarada ilegal por el Ministerio del Trabajo (Mitrab) el viernes 11 de mayo. Los empleados tenían dos días para reintegrarse a sus labores. Lo hicieron el lunes, una decisión que supuestamente aprovechó Herrera para despedirlos en día domingo, que no es considerado hábil de trabajo.
Tanto el diputado como los sindicalistas coincidieron en que la funcionaria violó la ley al realizar esta maniobra. También la acusaron por haber despedido a una mujer embarazada, a la que Herrera reiteró que ya restituyó.
Al final, mientras Bolaños Davis recomendaba a la empresa abrirse al diálogo, la funcionaria negó cualquier posibilidad de reintegrar a los trabajadores despedidos, y reconoció que ha corrido a unas 280 personas desde que asumió Enacal, y contratado a 80.
Esto hizo intrascendente un altercado entre un grupo de ex trabajadores de Enacal y otro de gente que llegó a apoyar a Herrera.
GANA DEMANDA A FENOSA
Tras la reunión con la Comisión Laboral, Herrera informó que Enacal le ganó la demanda a la distribuidora energética Unión Fenosa, por el daño causado en el pozo ubicado en el barrio Memorial Sandino.
Herrera mencionó que Unión Fenosa deberá pagar 1.3 millones de dólares, y éstos serán utilizados en mejorar el servicio de agua potable en Managua.