A doce años de prisión fue condenado ayer en un “juicio abreviado” el sacerdote Marco Dessi, oriundo de Cerdeña, Italia, acusado de abusos sexuales en contra de seis menores nicaragüenses y por (tener) materiales pedo-pornográficos, confirmó el diario La Repubblica, en su edición electrónica.
El juez Roberto Spano, decidió que el sacerdote Marco Dessi es culpable de todas las acusaciones que presentó la Procuraduría de Parma.
La sentencia podría incluir una reducción de pena, luego de que el acusado de 59 años contara con el beneficio del juicio abreviado.
Conocedores del sistema judicial italiano señalaron que el juicio abreviado puede significar que el padre aceptó las acusaciones y por eso el juez le aplicó una condena de sólo 12 años de cárcel aunque la Procuraduría pedía 16 años.
Esto quiere decir que si no tiene otros antecedentes penales o en los próximos años tiene un buen comportamiento en la prisión, la pena podría ser disminuida a sólo 6 años.
El sistema de justicia italiano otorga por cada año de buen comportamiento una reducción de dos meses de cárcel.
El diario La Repubblica que tituló su noticia: “El misionero pedófilo”, señaló que la procuradora Lucía Russo, a cargo de la acusación y la investigación policial en la provincia de Parma, solicitó 16 años de prisión en contra de Dessi.
El juez emitirá una sentencia razonada dentro de quince días.
Al momento de la lectura de la condena, el padre Marco Dessi no tuvo ningún tipo de reacción.
El padre fue enviado de manera inmediata nuevamente a las celdas.
Según La Repubblica al menos tres de los jóvenes del Coro Getsemaní, víctimas de abuso perpetrado por el clérigo, serán indemnizados, de acuerdo la orden del juez Spano, con 100 mil euros cada uno.
Los jóvenes fueron representados por el abogado Marco Scarpati, que representó en el juicio también a las asociaciones Rock No War de Modena y Solidando de Cagliari.
Ambas asociaciones de voluntarios ayudaron por años a Dessi en la colecta de fondos para la misión Betania creada por el clérigo en Chinandega.
El sacerdote fue arrestado a finales de 2006 al volver a su tierra natal Cagliari para atenderse una enfermedad.
La defensa de Dessi anunció que apelará tan pronto el juez emita su sentencia razonada dentro de quince días.
“TEN FE MARCO”
Antes de ser conducido de vuelta a la cárcel, Dessi recibió saludos y muestras de apoyo de algunos amigos.
“Ten fe Marco”, le gritaron varios de sus amigos.
Tras el fallo, Russo no ofreció mayores detalles, pero dijo que en las siguientes horas ofrecerán una conferencia de prensa a los medios italianos.
Dessi fue acusado por seis jóvenes nicaragüenses, que se sometieron a múltiples pruebas realizadas por siquiatras forenses, quienes dijeron que los resultados eran suficientemente convincentes para respaldar la acusación, recibida primero en el Vaticano.
Estos jóvenes fueron entrevistados en Nicaragua por dos sacerdotes mexicanos, con cuya confesión, se levantó un juicio canónico en contra del sacerdote italiano, perteneciente a la Orden Jesús Divino Obrero.
“Nunca me confesé con un sacerdote nicaragüense. No lo hice porque tenía miedo que no me creyeran. Hubiera sido igual que ahora, muchos no creen”, dijo vía telefónica Ricardo Núñez, uno de los demandantes, desde Italia.
Núñez se encontraba en su trabajo cuando le participaron el fallo. “Quedé sin palabras. Estoy aliviado. Nunca hubo interés en que nos indemnizaran. Aún no sé cuándo regresaré a Nicaragua”, dijo con la voz entrecortada.
Para las víctimas todo quedó consumado con su declaración en el juicio penal que se celebró en Parma.
“El Vaticano lo conoció (el caso) en agosto. Lo mandaron a llamar y nunca se presentó. Se declaró enfermo y a la media noche huyó del hospital, para escapar de la justicia”, dijo Luis David López, otro demandante, cuando conoció del fallo, al mediodía de ayer.
“Nosotros sabíamos que era un enfermo. Nunca creímos que las cosas llegaran a este punto. Él se negó a obedecer a la Iglesia”, confesó López en Chinandega.
UN DÍA TRISTE
La figura del padre Marco Dessi es recordada en esta ciudad por la cantidad de obras en beneficio de los pobres.
Las mismas iniciaron hace más de 30 años, por lo que para muchos es difícil asimilar este fallo.
Juanave Cabrera, secretaria de Comunicación de la Fundación Chinandega 2001, declaró que “el padre Dessi hizo el bien en Chinandega. Tenemos una obligación de continuar las obras sociales, y les pido a los chinandeganos que no las dejemos caer”.
Cabrera dijo que Dessi enseñó con su ejemplo, el verdadero sentido de las palabras esperanza y solidaridad. Sobre el fallo, declinó dar declaraciones.
El doctor Eduardo Centeno, padre de familia de uno de los jóvenes del Coro Getsemaní, dijo que “ya se esperaba el resultado”.
Centeno explico que el grupo musical fue retirado de la Fundación y afirmó que “en este caso, hay intereses económicos desconocidos”.
Otros padres de familia no quisieron hablar sobre el fallo, afectados con la noticia.
SACERDOTES REACCIONAN
Por su parte el Vicario de la Diócesis de Occidente, monseñor Silvio Selva, lamentó lo sucedido con el padre Dessi, aunque refirió que no podía dar mayor información porque lo único que conocían del caso es lo que se ha manifestado en los medios de comunicación.
Sin embargo, confirmó que la Iglesia se ha mantenido en constante oración por el sacerdote. “Nosotros hemos orado mucho por el padre, lo que es el dolor de uno es el dolor del otro”, dijo Selva, añadiendo que continuarán orando.
El Vicario refirió que en este caso los nicaragüenses también resultaron perjudicados, porque el sacerdote Dessi realizó muchas obras en beneficio de los más necesitados.
En relación a los proyectos gestionados por el padre ahora condenado, indicó que esos pertenecen a la sociedad de Jesús Divino Obrero, y que no saben más sobre eso.
LA PRENSA intentó hablar con monseñor César Bosco Vivas Robelo, pero se nos informó que no se encontraba en León.
Por su parte, Lilly Montealegre, empresaria y amiga del padre Dessi, dijo que sentía mucho pesar por la situación que enfrenta, y aseguró que “es un hombre de Dios que le debe estar ofreciendo a Nuestro Señor Jesús este calvario, no sólo para su salvación personal sino para la salvación de todos aquellos que él conoce”.
Exhortó a los acusadores del padre Dessi a “ponerse las manos en el corazón”.