Una antigua enlace del Departamento de Justicia con la Casa Blanca negó el miércoles que tuviera un desempeño significativo en la destitución de ocho fiscales federales y culpó al Subsecretario de Justicia, Paul McNulty, por haber mentido al Congreso al respecto.
La explicación de McNulty sobre los despidos, ofrecida el 6 de febrero, “fue incompleta o imprecisa en varios aspectos”, declaró Monica Goodling ante la Comisión Judicial de la Cámara de Representantes en una audiencia sobre el caso que ha provocado llamados de que renuncie el Secretario de Justicia, Alberto Gonzales.
Goodling agregó que “creo que el subsecretario no fue enteramente veraz”. McNulty y otros funcionarios del Departamento de Justicia no formularon comentarios.
Goodling, de 33 años, renunció a su cargo el mes pasado y en un principio se negó a declarar al amparo de la Quinta Enmienda de la Constitución, que impide la autoincriminación. Tras recibir inmunidad legal refrendada por un juez, leyó una declaración y comenzó a responder a las preguntas de la comisión.
Los documentos del Departamento de Justicia indican que Goodling asistió a numerosos encuentros a lo largo de un año sobre los preparativos para cesar a los fiscales federales e intercambió correspondencia con la Casa Blanca y por lo menos con uno de los fiscales cesados antes de ser realizados los despidos.
La oposición demócrata denuncia que los fiscales fueron destituidos por razones puramente políticas, es decir, por resistir presiones de procesar a funcionarios demócratas o por investigar con ahínco a funcionarios del oficialismo.