El problema que representa la dificultad de degradación natural de las llantas ahora tiene una solución que permitirá que las llantas tengan mayor vida útil y el país ahorre divisas.
Esa salida se llama Renaltek (Planta Renovadora de Alta Tecnología), mediante la cual las llantas usadas son renovadas.
La planta fue avalada por la multinacional Goodyear, marca de llantas que en Nicaragua tiene como uno de sus principales distribuidores a Casa Pellas.
Además cuenta con la maquinaria más avanzada en el campo del renovado de llantas de Centroamérica.
“La renovación de llantas se ha constituido en una gran alternativa de ahorro para los grandes y pequeños transportistas de cargas y pasajeros, ya que les permite postergar la compra de llantas nuevas”, aseguró el ingeniero Chris Corporan, presidente de Goodyear de México y Centroamérica.
Dijo que una llanta renovada tiene un costo 60 por ciento menor con respecto a una llanta nueva.
“Además una llanta Goodyear para servicio pesado puede reencaucharse como mínimo tres veces, siempre manteniendo las mismas características de la nueva”, afirmó.
Francisco Aguilera, gerente de Renovados Goodyear, aseguró que al recibir la llanta en la planta se le da un tratamiento cuidadoso, donde es procesada con máquinas automáticas equipadas con láser y controladas por computadoras para garantizar un trabajo de calidad.