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Corazón

“Un corazón es una riqueza que no se vende ni se compra, pero que se regala”.

Gustave Flaubert (1821-1880), novelista francés.

Vicenta

Recientemente salió de la cárcel

Vicenta Mercado, una señora de 72 años que por las vueltas de la vida, cayó en el menudeo de la droga.

No me extrañaría saber que esta señora fue empujada por la cultura de la desvalorización de los ancianos, el maltrato y presionada por sus familiares, la llevaron al negocio de estupefacientes para poder sobrevivir.

A sus 72 años debería estar recogida en su casa, enseñándole a sus nietos y recibiendo de todos sus hijos la ayuda que les brindó para que llegaran a ser alguien.

Sin embargo sus últimos días en la prisión calaron muy hondo el alma de esta anciana que disfruta por ahora de libertad condicional.

¡Cuántos narcotraficantes de cuello blanco andan libres por las calles, despilfarrando el dinero producto de la venta de la “caspa del diablo”, haciendo alarde de todo poder, mientras personas como Vicenta reciben el peso de la ley por un pucho de marihuana!

¡Cuántos narcos haciendo uso de su dinero compran conciencias y ejecutan leyes por decreto para disfrutar del producto de su negocio mortal!

Hoy Vicenta necesita un lugar donde vivir, víctima del saqueo de su vivienda por parte de sus hijos.

La “convivencia familiar” a la que apela la ley quedará en pura letra, porque de la familia de esta anciana no queda nada.

Hoy esta anciana necesita un lugar donde refugiarse y esperar en paz el ocaso de la vida, remontar el cielo cual Salvador Gaviota y disfrutar del maravilloso precio de la libertad.

Pedro Rafael Gutiérrez Doña

San José, Costa Rica.

Adopción

Gracias a Dios se ha aprobado una ley que protege a los niños que son olvidados por aquellos padres que le niegan el cariño, el apoyo y hasta el apellido, por no querer ser responsables de sus obligaciones. Por eso dejan en el desamparo al nuevo ser que ambos, hombre y mujer, han de criar.

En Nicaragua esto ha sido una práctica muy común, y en estos casos la mujer ha tenido que sacrificarse para darle el sustento a su hijo ante la falta de la ayuda económica del padre.

Hay que recordar que un hijo es responsabilidad de ambos, tanto económica como afectivamente. Hay que comprender también que aunque los padres estén separados, el hijo necesita de ambos, que tanto padre y madre le deben dar el amor que tanto hace falta a este mundo.

Erlis José Quintanilla Gallo

Bioanalista clínico

Cambio de hora

Se ha dicho en todos los gobiernos que “no producimos la energía que necesitamos y es necesario racionar”. El racionamiento se llevó al plano de la politiquería y se utilizó electoralmente. No pudo venir la barcaza o vinieron las plantas de emergencia que gastan mucho, pero al final es solución momentánea. Sin enfocarnos en que las plantas de emergencia las vendan caras, las regalen, o las politicen, la necesidad y realidad nacional siempre es la misma: requerimos generar energía renovable y Nicaragua es el país de Centroamérica que mejor tiene esa posibilidad y no lo hace, porque la política lo impide.

Se sabe que el mayor consumo de energía es desde la puesta del sol hasta las 9:00 de la noche. Pero el tema del cambio de hora en Nicaragua siempre se ha politizado y le buscan lo negativo. La verdad es que si adelantamos una hora en cierta época del año, podemos ahorrar una hora de luz a la hora más cara, la de mayor demanda y de escasez. El consumo y la demanda de la mañana nunca iguala a la nocturna, esto se sabe pero se ha politizado.

Estamos ante la oportunidad de dejar que la política influya en muchos aspectos básicos de nuestras vidas y el cambio de hora representa un pequeño pero gran cambio.

Marco A. Mayorga

Deuda externa

Costó mucho sacrificio reducir la gigantesca deuda externa que dejó como herencia el gobierno sandinista en los años ochenta. Hoy en día el mismo gobernante de aquel entonces pretende al parecer encadenarnos a otra deuda de proporciones insoportables para el pueblo de Nicaragua, enajenando y estancando el futuro de nuestra Patria, a como lo hizo anteriormente sin importarle en lo más mínimo las consecuencias.

Al señor presidente Ortega no le preocupa ni le quita el sueño dejarnos endeudados porque ni él ni su hijos van a pagar esos compromisos, sino que como siempre el pobre y sufrido pueblo será el que deba empeñar su vida para saldar la cuenta. Mientras él se sirve ahora con la cuchara grande, en el futuro sólo habrá migajas para la gente.

En su mentalidad egoísta y saturada de ideología totalitaria no es capaz de ver que el día de mañana las nuevas generaciones padecerán los embates y las tragedias que hoy está provocando con sus desacertadas decisiones. El señor Ortega no gobierna para todos los nicaragüenses, apenas para su reducida casta de allegados, con esto él da la mejor lección de discriminación que puede haber en la historia; ya no sólo vemos discriminar a las personas obesas, discapacitadas, enfermas, de color, de raza o de edad, sino que vemos inaugurada una nueva discriminación política que es inmoral.

Para variar al ciudadano Presidente le molesta que haya opositores, a quienes acusa con todo tipo de palabras atropellantes, ofensas y calumnias. El derecho a la oposición es parte de una democracia, las personas tienen derecho de reunirse y disentir como quieran, no aceptar esta verdad irrenunciable es encaminarse inequívocamente hacia la dictadura de la intolerancia, el irrespeto y la represión.

Tanto sacrificio de dolor, sangre y muerte que ha costado la democracia que no podemos dejar que Ortega pretenda retroceder hacia un pasado que odiamos y repudiamos la mayoría de los nicaragüenses.

Marlon José Navarrete Espinoza

Infiernos

Me pareció que fue muy bien logrado el artículo de Sergio Ramírez “El regreso a los infiernos”, publicado el pasado 17 de mayo. Sin embargo, en la edición del sábado 19 de mayo en la sección Cartas al Director, el señor Heinz Liechti pretende aclarar los conceptos del cielo y el infierno y de paso el purgatorio, pero al final me deja más perdido que un perro en procesión. El tema del cielo y el infierno que en su momento fueron pieza toral en la consolidación del poder de la Iglesia católica, se vuelve ahora un elemento que tiene acorralada a esta institución.

Las tremendas contradicciones que surgen alrededor de este tema han obligado a los exegetas de la fe a dar tremendos bandazos en cuanto a su existencia, no se diga de sus alcances. Muchos recordarán el credo o símbolo de los apóstoles vigente desde el concilio de Nicea hasta hace algunos años y dicha declaración de fe situaba a Jesucristo después de su muerte, en los infiernos. A qué descendió, vaya usted a saber, pero era parada obligatoria antes de resucitar y subir al cielo a sentarse a la diestra del padre.

Misteriosamente en la versión del credo que ahora se utiliza en la misa, desaparece el descenso a los infiernos, lo cual podría dar a entender que la creencia en este lugar ya no es parte fundamental de la fe cristiana. Para evitar tanta confusión, la Iglesia católica debería oficializar con todas las de ley la verdad sobre estos lugares o estados metafísicos, pues en la actualidad se encuentran tan etéreos como la dimensión desconocida.

Luis Vélez

Reconocimiento

Conozco a la familia Cárdenas desde hace muchísimos años y me siento muy feliz por el reconocimiento tan merecido que se le ha hecho a don Jorge Cárdenas, hombre de gran visión y honestidad que supo canalizar sus cualidades para llevar a cabo su labor social. Don Jorge es un abnegado esposo, padre, abuelo y bisabuelo y el soporte espiritual, moral y físico de doña Coco han sido factores determinantes en el cumplimiento de esta misión.

Siempre detrás de cada gran hombre hay una gran mujer. Felicito a los dos!

Maria José Parodi

Discurso de Ortega

En relación con el editorial de la prensa “Ataque de Ortega une a la oposición”, pienso que efectivamente muestra un estancamiento intelectual y una mentalidad obtusa. Dicen los españoles que “lo que Natura no da, Salamanca no lo presta”. Los discursos de Ortega no estaban empolvados sino enmohecidos. Y dónde quedó la reconciliación de que tanto habló durante la campaña electoral? Esta pregunta se la hago extensiva al cardenal Obando.

E. Arturo Castro

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