Son reiteradas las ocasiones en las que los muchachos por diversos motivos cambian de opinión en cuanto a qué estudiar en la educación terciaria, lo cual nos induce a pensar que existe una carencia de inclinación de qué estudiar, entiéndase falta de orientación vocacional.
Resulta complejo orientar vocacionalmente a un estudiante cuando hay carencia de información, sobre todo cuando una familia es de escasos recursos económicos, y nadie de la familia ha llegado a un aula universitaria, inclusive ni a culminar la primaria y que por su baja formación cultural simplemente no saben decirle, orientar a sus hijos qué podrían estudiar.
En algunas instituciones universitarias existen las llamadas Consejerías Estudiantiles, las cuales llevan a cabo la aplicación de test vocacionales, lo que permite una posible reorientación. Pero tal vez este proceso de maduración respecto a qué estudiar es sumamente precipitado, para que los jóvenes tomen una decisión, que como ya hemos dicho puede ser crucial en la vida de una persona.
Un punto a favor de los medios escritos, (pocos televisivos) es que en determinadas temporadas del año, según el promedio de universidades que comienzan su año académico, orientan la oferta de sus carreras, pero pocas el perfil del estudiante en esa carrera, así como dónde puede insertarse laboralmente después de concluir.
Siempre he abogado porque la educación debe estar en todas partes, debe respirarse una buena educación, no siendo responsable sólo la escuela, porque son muchos los que no pueden ir a la misma por un motivo u otro y es por ello que debemos recurrir a los medios.
Si bien se han hecho esfuerzos sistemáticos, como es el caso de LA PRENSA que ha sido pionera en muchos ocasiones con la publicación de diccionarios, enciclopedias, páginas educativas, suplementos, otros medios como la televisión prácticamente no juegan ningún tipo de papel en este sentido, sólo se pelean el papel de quién saca notas más rojas o realmente sangrientas, nada envidiable a cualquier filme norteamericano en ese tipo de género.
¿Con cuántos televisores contamos en nuestro país? Según el VIII Censo de Población y IV de Vivienda realizado en el año 2005, de cada 10 hogares, 6 cuentan con televisión. ¿Qué sucedería si este medio se utilizara para orientar, educar, capacitar a la población estudiantil, con temas de cultura general nacional; a los propios docentes que tanta capacitación requerimos? Programas que orienten al alumno qué estudiar, programas que orienten a la Educación Técnica, que tanta falta hace, en fin, hay mucho camino por andar y los medios de comunicación podrían jugar un papel activo en educar.