El Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) sigue sin entregar a la empresa costarricense Sánchez Carvajal los planos de las tuberías que conducen el agua potable desde la Villa Chagüitillo en Sébaco hasta la ciudad de Matagalpa, lo que atrasa la construcción de los 24.7 kilómetros de la carretera Sébaco-Matagalpa.
Otro inconveniente es que sobre el derecho de vía existen cien postes del tendido eléctrico y telefónico que también atrasan la obra, dijo el gerente general de la compañía Sánchez Carvajal en Nicaragua, Edgard López.
Recientemente, el titular del MTI, Fernando Martínez, calculó en dos meses el desfase en la construcción de la carretera.
Según López, la falta de planos de la red de conducción de agua afecta el avance de la construcción desde el kilómetro 115, en el sector conocido como Cerro Largo, hasta la ciudad de Matagalpa.
“No hemos podido avanzar en esa parte porque no tenemos planos”, expresó López, agregando que “vamos a entrar cuando el MTI nos dé acceso a los planos de esa parte de la carretera. Únicamente nos dieron coordenadas, pero no están coincidiendo (con los levantamientos topográficos de la compañía)”.
Para evitar daños a las tuberías de alta presión, el MTI dispuso “correr” el eje del centro de la carretera hacia el lado opuesto al que pasan los tubos de agua potable.
Desconociendo la ubicación real de las tuberías junto a la carretera, obreros que operaban una máquina en la remoción de un puente en el sector de Yaule provocaron daños a un tubo de alta presión, lo que dejó sin agua potable a la mitad de la población en la ciudad de Matagalpa durante todo el viernes. El servicio fue restablecido la mañana del sábado.
Además, López dijo que por múltiples trabas en los trámites para introducir maquinarias al país, la compañía costarricense tuvo que invertir casi 1.8 millones de dólares adicionales en la compra de 11 equipos nuevos en Nicaragua y evitar que el desfase en las obras fuera mayor.