Sally Zamudio, directora del proyecto Chapultepec de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), consideró que es necesario dar un voto de confianza a la recién aprobada Ley de Acceso a la Información Pública, porque en el camino ésta se irá perfeccionando.
Zamudio, con un año y medio a cargo del proyecto Chapultepec, que promueve la libertad de expresión, expresó que “hay que tener fe en la ley”, ya que los vacíos legales que se detecten podrán modificarse una vez que la ley entre en vigencia.
Polémica y suspicacias
Sin embargo, algunos organismos de la sociedad civil expresaron la semana pasada su preocupación, por la aprobación de artículos en la ley que consideran trampas para el ejercicio del periodismo.
El polémico artículo 46 norma el ejercicio de los periodistas al exigirle un manejo responsable, proveyendo información veraz, adecuadamente investigada y contrastada con las fuentes.
El gremio periodístico ha considerado que se trata de una amenaza al periodismo que ha sido castigado en el pasado con triquiñuelas políticas por revelarse contra el poder.
Las críticas se han centrado en que, mientras por un lado, se declara que los periodistas deben contrastar sus fuentes, por el otro se mantienen bajo secreto las declaraciones de probidad de los funcionarios, el único instrumento con el que cuenta el periodismo para saber con cuánto entraron y salieron estos personajes.
Zamudio optimista
Zamudio está optimista. Considera que esta desconfianza desaparecerá con la implementación de la ley, y exhortó a los medios de comunicación y a las organizaciones de la sociedad civil a presionar para que conjuntamente modernicen el documento.
Evitó referirse al recién creado Consejo de Comunicación y Ciudadanía del Gobierno, criticado en el país como un instrumento de secretismo que limita cualquier posibilidad de acceso a la información pública.
Buen inicio
“Desde el punto de vista de la SIP se ha entrado a una nueva fase de la democracia en Nicaragua, porque ninguna Ley de Acceso en ningún país es perfecta, pero es un buen inicio”, dijo.
La especialista indicó que depende de los medios y de la ciudadanía en general cómo le plantan cara al proceso de reglamentación, pero aclaró que el objetivo principal debe ser siempre la libertad de expresión.
Zamudio reiteró que se debe tener fe en que el Presidente respetará a los medios de comunicación.
NINGUNA LEY ES PERFECTA
Esta experta fue más allá y dijo que ninguna ley es perfecta. Incluso comparó la democracia nicaragüense con la de Estados Unidos.
“Ninguna ley es perfecta al comienzo. Inclusive en los Estados Unidos seguimos batallando leyes de acceso, entonces hay que aclarar que la democracia norteamericana llevó entre 150 y 200 años para llegar al punto donde está hoy”, sostuvo.
“Y ustedes están comenzando hace 16 años, entonces hay que verla dentro del contexto. Es una ley nueva y es una apertura muy positiva”, consideró.
La Fundación Violeta Barrios de Chamorro, una de las principales defensoras de la libertad de expresión en el país, expresó la semana pasada su preocupación por los vacíos del documento. Varios periodistas en distintos medios de comunicación insistieron en que se intenta regular una vez más al periodismo nacional.