MONTEVIDEO. - Las peores inundaciones en cinco décadas en Uruguay que afectaron el centro y norte del país destruyeron 146 viviendas y dañaron unas 3.500, estimaron técnicos de las Naciones Unidas que hasta ayer recorrieron las zonas afectadas.
La situación "fue muy difícil pero la respuesta de las autoridades la adecuada", afirmó la jefa de la delegación de la ONU, Nidya Quiroz, en declaraciones a medios de prensa locales.
El pro secretario de la Presidencia uruguaya, Jorge Vázquez, hermano del presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, señaló que este fin de semana comenzarán las tareas para reparar las viviendas dañadas con materiales donados por el gobierno y empresas privadas.
Casi un centenar y medio de casas fueron destruidas por las aguas o tendrán que ser demolidas debido a que las inundaciones afectaron sus cimientos y corren riesgo de derrumbe.
La atención sanitaria que recibieron los más de 13 mil evacuados "fue muy buena y se evitaron enfermedades habituales en las inundaciones como diarreas o hepatitis", agregó la representante de la ONU.
SOLIDARIDAD
La experta destacó, además, "la gran solidaridad" que recibieron los damnificados con "muchas donaciones desde todo un país movilizado para ayudarlos".
Quiroz señaló como uno de los deberes de las autoridades la necesidad de "un mayor apoyo psicológico" para las víctimas de las inundaciones, especialmente los niños.
Los departamentos de Durazno, Soriano y Treinta y Tres fueron los más afectados.
El ministro de Transporte y Obras Públicas, Víctor Rossi, anunció que el gobierno destinará cinco millones de dólares para la reparación de la infraestructura vial afectada por las aguas desbordadas de ríos y arroyos.
Además, el gobierno donó 74 mil dólares para cada uno de los gobiernos municipales de los tres departamentos que serán destinados a préstamos para micro empresarios, cuya maquinaria e instalaciones quedaron bajo las aguas.
Las inundaciones también afectaron, aunque en menor medida, los departamentos de Canelones, Cerro Largo, Florida, Rocha y Tacuarembó.