La niña Ana Jessenia García Espinosa, de 12 años, no acostumbraba acompañar a su madre Virginia Espinosa, al Mercado Oriental, donde la señora vende tortillas, porque estaba estudiando y soñaba sacar de la pobreza a su familia.
El jueves lo hizo y cuando ambas regresaban a su casa, después del torrencial aguacero que cayó sobre Managua, la menor resbaló y cuando intentó sostenerse asida de una puerta de metal que estaba energizada, murió electrocutada.
Los sueños de García Espinosa poco a poco se fueron desvaneciendo, tras permanecer atada por varios segundos al metal que recibía una descarga de energía de un alambre del tendido eléctrico que hacía contacto con el techo de la casa.
Los esfuerzos del comerciante Vicente Antonio Narváez Méndez por salvar a la menor fueron en vano, a pesar de que con un garrote de madera le propinó tres golpes en las manos con intenciones de soltarla del tubo.
Cuando el hombre logró soltar a la niña del metal, ésta quedó tendida en el suelo junto a una lámina de zinc que hacía de pared, en un pequeño tramo, ubicado de donde fue el cine México, una cuadra abajo, en el Mercado Oriental.
El reloj marcaba las 7:30 p.m., del pasado jueves, cuando la menor expiró.
El niño Andrés José Espinosa Campos, de ocho años, caminaba agarrado de la mano de su hermana, pero éste fue salvado por otro comerciante llamado Danilo Alonso Salinas.
Nicolás Espinosa Campos, de 37 años, tío de la niña, dijo que a pesar de que no interpusieron formal denuncia en la Policía del Distrito Cuatro, pide a ésta que investigue el caso.
La menor fue velada la noche del jueves en la casa de su madre, ubicada de los semáforos del Ministerio de Gobernación (Mingob) cuadra y media al sur, en el barrio Largaespada, en Managua.
Espinosa Campos dijo que su sobrina iba a ser trasladada ayer a la comarca El Quebrantadero, en Juigalpa, departamento de Chontales, donde será enterrada hoy.
INE INSPECCIONA LUGAR DE LA TRAGEDIA
Con el objetivo de conocer las causas que provocó el incidente en el que falleció la niña Ana Jessenia García Espinosa, de 12 años, ocurrida la noche del jueves en el Mercado Oriental, así como las conexiones y su aspecto legal, se presentó la mañana de ayer al lugar del hecho un equipo del Instituto Nicaragüense de Energía (INE).
Carlos Pérez, del área de Fiscalización Operativa del INE, indicó que todavía no pueden responsabilizar a nadie del incidente.
“Nosotros vamos a revisar las conexiones de las instalaciones del sitio y las aledañas. Si el cliente se conectó a una instalación aledaña o si fue una responsabilidad compartida con la empresa distribuidora. Vamos a revisar las condiciones actuales de las instalaciones del sector”, puntualizó Pérez.
Explicó que primero tendrán que revisar todos los elementos que dieron origen a la tragedia.
“Ahorita no podemos achacar la responsabilidad a nadie, porque hay muchas situaciones anómalas. Lo haremos hasta que tengamos el dictamen de los Bomberos y examinemos las pruebas que encontremos en el sitio. Tenemos 72 horas para investigar el caso y dar el resultado de las mismas”, señaló.