Más de 40 casas inundadas, una niña muerta, 130 personas evacuadas y seis de las principales vías de Managua bajo agua, fueron los daños causados por la primera lluvia fuerte de la temporada en la capital.
El Centro de Operaciones de Desastres (Code), que pertenece al Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred), reportó 18 casas inundadas en Villa Reconciliación, en el noreste de Managua, que obligó la evacuación temporal de cinco familias hacia una iglesia evangélica cercana. Una vez más, el costero barrio Manchester fue noticia en mayo, ya que ahí se inundaron 19 viviendas.
Tanto Villa Reconciliación como el Manchester son dos de los barrios más pobres de la ciudad, y la mayoría de sus pobladores viven en riesgo, ya que los primeros construyeron sus casas a orillas de un cauce y los otros lo hicieron en las costas del lago Xolotlán.
Un daño más permanente lo sufrieron cinco casas ubicadas cuatro cuadras al lago del paso a desnivel de la Carretera Norte, ya que fueron socavadas.
Pero lo más dramático fue el fallecimiento de la niña Ana García Espinoza, de 12 años de edad, quien sobrevivió a la corriente de agua sobre la avenida Tiscapa, pero no a la descarga de energía de un cable con el que hizo contacto al caer.
Asimismo, un parqueo del Teatro Nacional Rubén Darío se convirtió en una pecera con automóviles.
En el parqueo subterráneo del Teatro Nacional Rubén Darío el agua alcanzó aproximadamente un metro y medio de altura, haciendo flotar a los vehículos que ahí se encontraban.
A consecuencia de esta inundación, y de los cortes de energía eléctrica que hubo en la capital esa noche, el segundo concierto de la Temporada de Música Clásica que se realizaba en ese momento, tuvo que suspenderse a mitad del espectáculo, para prevenir alguna situación de peligro.
Damaris Garay, de Relaciones Públicas del teatro, comentó que dicho parqueo había tenido problemas similares únicamente con los huracanes Juana y Mitch, y nunca con lluvias propias de la temporada.
“Los vehículos salieron flotando, vino el Ejército, los Bomberos, y nos ayudaron a limpiar hasta las 2:00 a.m., también nos ayudaron a bombear el agua hacia la calle”, relató.
Garay explicó que el agua se introdujo en el local debido a que los fuertes vientos que acompañaron la lluvia del jueves levantaron un tablón que impedía el paso del agua hacia el interior del parqueo, y en cuestión de entre cinco y diez minutos el agua inundó el mismo.
En cuanto a los vehículos que se encontraban en el parqueo, Garay dijo que todos son propiedad del teatro, y que los daños serán cubiertos por el Instituto Nicaragüense de Seguros y Reaseguros (Iniser).
EL AGUACERO
El Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), informó que la noche del jueves cayeron 32.9 milímetros de agua sobre Managua, lo cual fue calificado como una lluvia de moderada a fuerte, por el meteorólogo Javier Jiménez, de esa institución.
La lluvia más fuerte de los últimos días había caído en Chinandega, en el occidente de Nicaragua, con 91 milímetros.
El agua en Managua se desbordó en calles importantes que están junto a cauces o en pendientes.
Los sitios más afectados fueron el puente de El Dorado, cerca del semáforo del mismo nombre; el puente de Plásticos Robelo, los Juzgados de Nejapa y la Plaza Juan Pablo II.
El agua también se rebalsó en Los Gauchos, junto a la represa construida por la Alcaldía de Managua para evitar inundaciones justamente al norte de la Loma de Tiscapa, donde falleció la niña Ana García Espinoza.
INFORME DE LA ALCALDÍA
El informe de la Alcaldía de Managua este año discrepó un poco del emitido por el Code.
De acuerdo a los datos de la comuna, los distritos Dos y Seis de la capital fueron los más afectados por las lluvias, debido al derrumbamiento de casas en el Distrito Dos y hasta la caída de un muro de tres metros de longitud en el sector de Los Rieles.
“Los ocho niños y nosotros (cuatro adultos) tuvimos que dormir en la acera del vecino, porque es alta y ahí no nos llegaba el agua”, dijo Carolina López, cuya humilde vivienda de zinc en el asentamiento Manchester, del Distrito Dos, fue desbaratada por las fuertes lluvias.
Unos 130 capitalinos fueron evacuados durante varias horas, a consecuencia de las inundaciones provocadas por las fuertes lluvias ocurridas el jueves pasado.
Las lluvias también provocaron serios problemas en el fluido eléctrico, y, de acuerdo a los reportes de Unión Fenosa, unos 900 clientes reportaron problemas técnicos y “avisos de peligro” entre las 8:30 p.m. del jueves y las 8:00 a.m. de ayer viernes.
“La población debe ser precavida, porque tenemos varios avisos de transformadores o líneas dañadas que pueden ser de peligro”, advirtió Humberto Reyes, gerente de Mantenimiento y Desarrollo de la distribuidora.
Pese a los problemas, “Managua pasó la prueba”, dijo el alcalde sandinista Dionisio Marenco.
A juicio de Marenco, la capital es muy vulnerable ante las inundaciones, y sólo la reforestación en la cuenca sur de la ciudad podría mitigar el impacto de las lluvias.
Managua tiene más de 70 puntos vulnerables, de los cuales 31 son de extremo riesgo.
Estos puntos están definidos por los habitantes asentados junto a los cauces, especialmente en los distritos Dos, Cuatro y Seis, así como los que se ubican en las costas del lago Xolotlán, predominantemente de los barrios Manchester y Las Torres, en los distritos Dos y Cuatro.
La cifra supera las 26 mil personas y cada año es superior, debido al crecimiento demográfico y la toma de tierras que no se puede controlar.
LLUVIAS SEGUIRÁN
El Ineter informó que es probable que las lluvias continúen, debido a las condiciones del tiempo observadas ayer.
En su última nota informativa de este viernes, el Ineter anunció “altas probabilidades para que se presenten lluvias en gran parte del territorio nacional, con mayor incidencia en la región del Pacífico”.
Estos pronósticos son válidos para todo el fin de semana.
Y es que además de las bajas presiones ubicadas sobre Nicaragua, que crean un ambiente propicio para que caigan las lluvias, el Ineter observó el transporte de humedad que proviene del océano Pacífico hacia el interior del país.
Luego de que el secretario ejecutivo del Sinapred, Jorge Ramón Arnesto Soza, constatara los daños ocurridos en Managua, la institución emitió un comunicado que incluyó recomendaciones para la población ante una inundación.
El Sinapred recomendó que nadie espere al último momento para evacuar la casa y buscar ayuda, que se dirija hacia un lugar seguro, es decir zonas altas o centros de albergue temporal.
Asimismo, sugirió nunca atravesar ríos o zonas inundadas a pie, en animales o vehículos, a menos que tenga apoyo de personal especializado en rescate.
Recomienda que antes de salir de sus casas, los pobladores se aseguren de desconectar los servicios de energía eléctrica, gas y otras fuentes que puedan causar incendios, además de seguir las recomendaciones de las autoridades civiles y militares.
El Ineter mantiene los pronósticos de que el inicio de esta temporada será, probablemente, un poco más seco de lo normal, y que la época “huracanada” llegará después de julio, con fenómenos extremos.