El 81 por ciento de los venezolanos está en contra del cierre de Radio Caracas Televisión (RCTV), según una encuesta de Hinterlaces. Este dato constituye un elemento más para probar la ilegitimidad de la decisión que adoptó el gobierno venezolano de Hugo Chávez.
Los chavistas argumentan que el espectro electromagnético pertenece a la sociedad y, puesto que efectivamente es así, lo único válido es que los venezolanos están en desacuerdo con lo que van a hacer. Y esto sin tener en cuenta que lo hacen en aplicación de una norma, bien denominada “ley mordaza” , esencialmente ilegítima por cuanto viola derechos y libertades amparados por Convenciones a las que el Gobierno de Venezuela está adherido y por tanto obligado a respetar.
La última chance de que prime la cordura es que el Tribunal Superior de Justicia se pronuncie en contra de la decisión del Ejecutivo, cosa que, de pasar, sería porque Chávez así lo quiere y busca por esa vía una salida para no quedar en ridículo después de tantas bravuconadas.
Habrá que esperar qué pasa el 27 y si efectivamente el gobierno de Chávez en un nuevo empuje totalitario sustituye RCTV por un nuevo canal para su uso, a que llamará Teves y que será la tercera estación en sus manos y bajo su estricto control. Ello sin contar a Telesur en la que figuran como socios Argentina, Bolivia, Cuba y Uruguay y a los que se sumaría Nicaragua.
Amnistía Internacional ha advertido que “sin libertad de expresión, las personas en Venezuela tendrán menos capacidad de denunciar abusos y atropellos y de ser resarcidas, así como de participar en la construcción de propuestas sobre los temas clave para el país”.
Es muy fuerte lo que advierte AI, y lo es más, si cabe, porque precisamente eso es lo que busca Chávez: que nadie lo pueda controlar, ni vigilar y menos informar y denunciar lo que hace .
En concreto Chávez se saca la careta y no es que le dice adiós a la democracia, de la que se despidió hace bastante tiempo, sino que ya no se preocupa en disimular. Él sabe que conseguirá que más de un sello, algún que otro “observatorio” y unos cuantos intelectuales y “periodistas” saldrán a defenderlo, a justificar sus atropellos, a explicar lo inexplicable. En definitiva están en la misma línea y además, como todo el mundo sabe, Chávez tiene un “especial encanto”, que se le ha ido multiplicando a lo largo de los años al igual que el precio del petróleo, con el que seduce a muchos intelectuales e incluso capta votos y marca tendencias de unos cuantos gobernantes.
Chávez, él no lo niega, sigue los pasos del comandante Castro y avanza en su idea de transformar a Venezuela en un estado totalitario, con un jefe de por vida.
Lamentablemente parece que le está costando poco. Fidel tuvo que conseguirlo a sangre y fuego. Las víctimas del régimen castrista, estrictamente comprobadas por el Archivo Cuba, alcanzan a 8,190 entre ejecutados, asesinados extrajudicialmente, desaparecidos y muertos por la tortura y en prisión. Como se ve una lista amplia que casi triplica el número de víctimas de la dictadura pinochetista y es cuarenta veces mayor que la de la dictadura militar uruguaya. Con respecto a la dictadura brasileña no se sabe porque a Lula no le preocupa ese tema, ni lo dejan que se meta, y en cuanto a Argentina, que bate todos los récords, es bueno tener presente que lo hizo con el apoyo y complicidad del bloque soviético, Cuba incluida, que le ayudaba a tapar todo en agradecimiento por el trigo que el general Videla les vendía.
Y si hay aún defensores para la Cuba de Castro, por qué se va a preocupar Chávez por las reacciones que pueda generar el cierre de RCTV. Él cuenta con la “corte” de intelectuales y los gobiernos progresistas como los de la región, socialistas como el España u otros decididamente fundamentalistas con quienes Chávez cada vez se entiende mejor.
Es terrible, pero si Chávez se da el gusto de cerrar RCTV me temo que no va a pasar nada, y si pasa, será muy poco y durante los primeros días. Ojalá que me equivoque.
Periodista uruguayo.