El Real Estelí aunque logró comodidad con el éxito 3-1 sobre Masatepe en el primer duelo de semifinales del Torneo de Clausura de Futbol, no se puede negar que podrían afectar su juego de mañana las sensibles bajas de Rudel Calero y Elmer Mejía.
El hondureño Mejía, es el motor que mueve al club norteño en las dos facetas del juego.
En la defensa, es un recuperador nato por su laboriosidad en la media cancha, pero además es capaz de armar el ataque distribuyendo balón, o sumándose a la ofensiva. Si no, cómo explicar que arrebató el liderato de goleo a Luis Valladares de Somoto.
Pero el técnico del Estelí, Otoniel Olivas, está seguro que las ausencias de Mejía, por acumulación de tarjetas amarillas y Calero, por lesión, no son para pensar que Masatepe remontará el marcador en Estelí.
“Tengo el sustituto de Elmer Mejía para la media cancha. Será Marlon Medina, un jovencito de 20 años que se entrega de lleno y estoy seguro que no va a desentonar ahí. Y a Calero, la verdad es que casi no lo hemos tenido desde la hexagonal y por eso no creo que nos afecte tanto”, argumentó Olivas.
“Reconozco que el Masatepe que miré el domingo pasado, fue mejor al que nos enfrentamos en en la fase regular y hexagonal, pero nosotros también nos confiamos al comienzo del juego y nos anotaron el gol aunque reaccionamos de inmediato y las cosas cambiaron”, agregó.
La única preocupación del estratega norteño para el juego de vuelta, es cómo asuman sus pupilos el partido.
“Ese es el peligro con este equipo, a veces el Estelí se confía mucho. Y no podemos jugar en los partidos venideros plantándonos así”, recalcó el estratega de los norteños.
¿A cuál prefiere?
Olivas no luce inquieto por esperar al clasificado en la semifinal entre Diriangén y Real Madriz.
“No importa quien pase de los dos, porque al que más miedo le tengo es a mi propio club. A veces jugamos muy individual o menospreciamos al rival y eso nos cuesta mucho en los partidos. Eso sí me preocupa”, dijo.