Enero es el mes feliz en el parlamento. Cada año hay renovación de contratos y nuevas adquisiciones. Y cada caso da mucho por hablar. El “enero feliz” del 2006 consistió en la renovación de contratos a 92 personas, que en conjunto consumen 555 mil córdobas al mes.
De lo sucedido en enero de este año, con el cambio de administración, nadie da respuesta. Ni tampoco de cómo un déficit legislativo que en diciembre del 2006 se dijo era de veinte millones de córdobas, a marzo era de treinta millones de córdobas y en mayo alcanzó los 51 millones de córdobas, con toda una serie de medidas de ahorro.
El presidente del parlamento, el sandinista René Núñez, decretó estado de emergencia económica, que de acuerdo a los sindicatos incluye despidos.
ALEGATOS VAN Y VIENEN
El tercer secretario del parlamento, el conservador Javier Vallejo, asegura que las amplias contrataciones anuales que ocurren en cada enero, muchas por clientelismo político, inciden directamente en el millonario déficit.
“Con los cambios de cada administración salen un montón y entra otro montón y cada uno son afines a quien está a la cabeza del parlamento”, admitió Vallejo.
La segunda secretaria, la sandinista Alba Palacios, alega que el incremento en el déficit, de treinta millones a cincuenta millones de córdobas en dos meses, responde a que cada día llegan nuevos cobros, de los que nadie conocía.
Y el primer secretario, el liberal Wilfredo Navarro, sostuvo que los gastos se han incrementado porque ahora funciona un nuevo y moderno edificio de comisiones, con el cual se consume más energía, agua y telefonía.
“La información que se tenía, recién nosotros asumimos, es que era de treinta millones (el déficit), no de veinte millones. ¿Qué pasa? Que en el transcurso del tiempo vienen nuevos acreedores que vos no sabés y esos acreedores van saliendo con sus cobranzas en el camino y sucede que el déficit es mayor del que nosotros pensábamos”, explicó Palacios.
MARTES ES EL “DÍA D”
Para el próximo martes está prevista una reunión de la junta directiva con el director general de Asuntos Administrativos, Ramón Cabrales, para conocer cuál es la verdadera situación que sufre el parlamento.
“De 19 millones, en menos de un año subir a 51 millones y probablemente una gran cantidad de ese déficit sea en estos cuatro meses, eso es preocupante (...) hasta el martes que nos reunamos con (Ramón) Cabrales, a fin de cuentas, nos va a decir cuál es la realidad de la Asamblea”, dijo Vallejo, miembro de la bancada de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN).
Muchos diputados acusan al ex presidente del parlamento, Eduardo Gómez, de ser autor directo del déficit. Gómez señala al ex director del parlamento, Bayardo Selva, de efectuar una gran cantidad de contrataciones de forma unilateral. Selva alcanzó un importante puesto administrativo en el 2006 gracias al Partido Liberal Constitucionalista (PLC).
Y es en esa maraña que hubo contratos de asesores económicos, por ejemplo, con veinte mil córdobas de salario. O asesores jurídicos con 25 mil córdobas. E inclusive, asesores externos de bancada con treinta mil córdobas al mes.
“Vamos a revisar el martes, para ver totalmente (las contrataciones) y para ver cuánto tienen las bancadas y las comisiones”, comentó Palacios.
El parlamento tiene 92 diputados con sus respectivos suplentes.
Además de una gran cantidad de asesores, de los que nadie da cifra exacta, aunque se conoce que, por ejemplo, en la Comisión de Economía, Producción y Presupuesto hay más asesores que diputados.
Y a pesar de que la actual directiva promueve un proceso de modernización en el parlamento, el diputado Wilfredo Navarro no vacila en acusar a Núñez de retener información básica a los miembros de la junta directiva, como parte de una estrategia del secretismo.