Dos de los más reconocidos economistas del país concordaron ayer en que el aumento del 18 por ciento en el sueldo mínimo no incidirá en la inflación, que es el aumento sostenido y generalizado de los precios de bienes y servicios.
Sergio Santamaría y Adolfo Acevedo, expertos en el tema, dijeron que el ajuste es “justo” porque aumentará la capacidad adquisitiva de los trabajadores y recalcaron que no aumentará el indicador de precios.
Pero la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), advirtió que el ajuste sí podría “presionar” sobre la inflación.
En su Informe de Coyuntura Económica del Primer Trimestre del 2007, Funides indicó que la inflación acumulada se ubica en el 4.2 por ciento.
“Y la inflación proyectada por el Gobierno es de 7.2 por ciento, eso significa que se tendrá que mantener durante los próximos nueve meses en un 3 por ciento”, valoró Luis Ángel Hernández, director de Estudios Económicos y Sociales de Funides, en el programa Primera Plana, de Canal 2 y LA PRENSA.
El director ejecutivo de Funides, Javier Argüello, agregó que el aumento en el precio internacional del petróleo y las presiones salariales, que se podrían mantener a lo largo del año, pueden presionar en el crecimiento del indicador de precios, que es uno de los que incide en el crecimiento económico del país.
El coordinador nacional del Frente Nacional de los Trabajadores (FNT), Gustavo Porras, confirmó ayer que el próximo 15 de noviembre la Comisión Nacional de Salario Mínimo, integrada por el Ejecutivo, sindicatos y empresarios, volverá a negociar un nuevo ajuste del salario mínimo.
Extraoficialmente se conoció que la demanda de los trabajadores será mayor al 15 por ciento.
Acevedo expuso que “la inflación sólo podría aumentar si las empresas deciden aumentar los precios (de sus productos y servicios) para no afectar sus utilidades”.
Santamaría insistió en que con el ajuste los trabajadores están nivelando su capacidad adquisitiva frente a la variación de la inflación, que suma aproximadamente un 20 por ciento en los últimos dos años. En ese sentido, sostuvo que no ve efectos negativos en el indicador ni en la productividad local.
AFECTARÁN GANANCIAS DE EMPRESAS
José Adán Aguerri, representante del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), detalló que para el sector privado el incremento del 18 por ciento no es beneficioso.
“A ese porcentaje le tendrán que sumar el 30 por ciento de las prestaciones sociales, en una economía que muestra un lento crecimiento económico”, argumentó.
Según los economistas consultados, el incremento descrito lo que afectará son las ganancias del sector privado, aunque se tratará de un efecto manejable.
Santamaría ejemplificó que en el caso del sector industrial, el gasto en concepto del ajuste reduciría en menos del 4 por ciento las ganancias.
Acevedo no especificó la afectación. No obstante, aclaró que “con el aumento las empresas tendrán que ser competitivas a través de la incorporación del progreso técnico”.
(Con la colaboración de Oscar González).