El cambio climático ha debilitado la habilidad del Océano Antártico de absorber el exceso de dióxido de carbono del globo, un factor que podría acelerar el calentamiento global, descubrieron científicos internacionales.
Un estudio publicado en la revista Science este jueves reveló que desde 1981, el Océano Antártico ha absorbido menos dióxido de carbono —de un 5 a 30 por ciento menos por década— de lo que habían predicho los investigadores previamente.
Al mismo tiempo, las emisiones de dióxido de carbono aumentaron 40 por ciento, explicó el estudio. La razón para la desaceleración es la existencia de más vientos sobre el Océano Antártico desde 1958, causados por los gases con efecto invernadero generados por los humanos y el agujero de ozono.
Los vientos han llevado a una liberación en la atmósfera de dióxido de carbono almacenado. Esto evitó una mayor absorción de gases con efecto invernadero en la “pileta” del océano, un depósito natural de carbono, según el estudio.
Con el Océano Antártico alcanzando su punto de saturación, más dióxido de carbono se quedará en la atmósfera, explicó dijo Corinne Le Quere, una científica de la Universidad de East Anglia que lideró la investigación.
En los próximos 25 años, el problema continuará, afectando el anhídrido carbónico presente en la atmósfera durante siglos, añadió.
El equipo de investigadores —de Europa, Japón, Estados Unidos, Sudáfrica, Australia y Nueva Zelanda— recolectó y analizó datos de 11 estaciones en el Océano Antártico y 40 estaciones del resto del mundo durante cuatro años.