Familiares de la joven Raquel del Socorro Pavón Calero, de 23 años, y médicos del Centro Nacional de Oftalmología (Cenao) llegaron a la misma conclusión: sólo un milagro de Dios pudo haberle salvado el ojo derecho, luego que se le incrustara una varilla de cohete.
Los médicos del Cenao operaron este lunes a Pavón y le extrajeron el pedazo de varilla de madera del ojo.
“Se le extrajo la varilla, es un milagro de Dios que ésta no le lesionó las estructuras principales del ojo, no le sacó el ojo ni se lo hirió, sino que le penetró en la esquina izquierda del ojo, fracturándole el techo de la órbita (parte superior del ojo)”, explicó la doctora Francisca Rivas Alvarado, directora del Cenao.
HERIDA PROFUNDA
Raquel Pavón resultó lesionada la noche del pasado domingo 13 de mayo cuando se encontraba conversando con un grupo de amigas a media cuadra de donde estaban lanzando cohetes en una Purísima celebrada en honor a la Virgen de Fátima, en la vivienda propiedad de Rosario Reyes Vega, ubicada de los Raspados Loli, una cuadra al Este, una al Norte, en el barrio Andrés Castro.
La doctora Rivas indicó que cuatro centímetros de la varilla le penetraron en el ojo a la afectada y que una onda expansiva de la explosión de la bomba del cohete le afectó una parte sensible de la estructura visual.
“Al explotar (la bomba) la onda expansiva provocó una hemorragia en la retina del ojo que está en la parte interna del órgano, pero no perdió el ojo, ahora será atendida en los próximos días por el especialista en retinas y tenemos que esperar para ver la evolución del ojo”, aseguró Rivas.
La joven fue dada de alta la mañana de ayer, pero podría ser operada próximamente si el daño en la retina persiste. Las imágenes las mira borrosas con el ojo afectado.
El capitán Manuel Campos, jefe de Información y Análisis de la Policía del Distrito Tres, afirmó que los familiares de la joven no interpusieron denuncia por el hecho ocurrido.