Con un overol y una brocha en mano pinta sobre la pared de una institución, encargada de elaborar vídeos de temas sociales. La pintura medirá 27 metros cuadrados y recopila aproximadamente 30 fotografías.
Soraya Moncada es diseñadora gráfica, decoradora y una de las pocas muralistas en el país. Ese es su trabajo: pintar murales. Dice que es como cualquier otro, labora ocho horas diarias y asegura amar lo que hace.
Pinta desde 1990, en estos 17 años ha pintado 100 murales, cifra que la llena de orgullo. “No es fácil pintar 100 murales”, dice Moncada, quien asegura que éste es un arte que alegra no sólo el cuerpo, sino también el corazón.
A diferencia de los pintores de cuadros, quienes hacen sus exposiciones en museos o galerías; esta mujer hace arte libre que es expuesto en lugares externos. “No es fácil porque a veces uno está trabajando y la gente quiere saber qué estoy haciendo. Entonces me desconcentro”, aseguró Moncada.
TEMÁTICAS Y TRAYECTORIA
Adora reflejar en sus pinturas la naturaleza, pero cada arte dependerá del espacio donde lo realice. “Depende si es una escuela, un bar o una casa particular”, dice Moncada, que afirma que no le gusta pintar guerra, enfermedad y mucho menos tristezas. Para ella, los murales son un espacio mediante el cual puede transmitirse alegría a los ciudadanos. “Yo sólo pinto cosas que transmitan felicidad”, expresó.
Primero debe documentarse de la casa o empresa a la que le vaya a trabajar, así asegura logra un mejor trabajo. “Miro en entorno, lo estudio y luego hago mi boceto”, explicó. Asimismo agregó que no trabaja sola, sino con quienes la contratan. “Si es una escuela, por ejemplo, trabajo con los niños, quienes ayudan a rellenar, pero soy yo quien les da el acabado”.
EN EL MUNDO
Hay murales de ella en Waslala, Nueva Guinea, Rivas, Ometepe, Managua y muchos otros departamentos del país, pero éstos han sido apenas algunos de los tantos escenarios donde ha expuesto su arte. Su carrera ha sido consolidada en países como Holanda, Noruega y Bélgica, sitios donde asegura le han dado mucha más oportunidad de mostrar su talento que en su país natal, Nicaragua.
“En Europa las personas están muy acostumbradas a los colores grises y cuando ven con los colores intensos con los que trabajo se quedan asombrados y cuando ven la obra les encanta”, aseguró Moncada.
Mientras esta artista se prepara para emprender vuelo nuevamente hacia Europa en este mes, sigue insistiendo en que en Nicaragua hay falta de aprecio al muralismo. Pero no pierde la esperanza. “Quizás los tiempos vayan a cambiar y quizás habrá un resurgimiento y haya más apertura”, aseguró.
Los murales de Soraya Moncada expresan alegría por su colorido y temas que aborda.