La Alcaldía de Managua planea construir una nueva planta eléctrica que funcione a base de los desechos sólidos que genera la población capitalina.
La propuesta, según el Alcalde sandinista de Managua, Dionisio Marenco, ya fue presentada al presidente Daniel Ortega y en los próximos días será expuesta ante las autoridades del Ministerio de Energía.
“La basura la tiraríamos en un gran horno. Al quemarla (la basura) produciría gran cantidad de calor, eso genera vapor y de eso se genera energía. Estimamos que se puedan generar unos 28 megavatios hora”, dijo Marenco.
El uso de la basura para la generación eléctrica sería una salida de la municipalidad para evitar más pérdidas de dinero en la recolección de desechos, ya que en el primer trimestre de este año la comuna invirtió cerca de 12 millones de córdobas en la recolección, pero sólo recuperó unos ocho millones.
ALCALDÍA SIN CAPACIDAD
Según el alcalde Marenco, el proyecto de la planta eléctrica supera la capacidad de la Alcaldía de Managua porque se requiere de unos cien millones de dólares para ejecutarlo, por lo cual la opción es recurrir a la inversión internacional.
A la fecha, una empresa de origen coreana y otra italiana han mostrado interés por la inversión, adelantó el funcionario, quien tampoco descarta que otras empresas europeas también quieran invertir.
Hasta el momento, el Concejo ratificó el memorando de entendimiento entre la comuna y los representantes de K. K., compañía de Ingeniería de Incineración y Construcción, S.A., para instalar un horno de incineración en el basurero La Chureca.
No obstante, el nuevo proyecto podría crear un conflicto entre los trabajadores municipales que recolectan la basura y temen despidos ante una “privatización” de la basura, adelantó el concejal liberal, Carlos Valle.
“A mí los trabajadores ya me llegaron a decir que van a hacer huelgas o cualquier otra protesta en contra de la privatización de la basura, porque eso causaría despidos”, dijo el concejal Carlos Valle.