Desde mañana, el Instituto Nicaragüense de Deportes (IND) estará bajo la lupa de la Contraloría General de la República, por supuestas situaciones anómalas en las que se vincula a su ex director ejecutivo, ingeniero Roberto Urroz Castillo, según una investigación efectuada por LA PRENSA.
En este trabajo se comprobaron casos de nepotismo, tráfico de influencias, además de un millón de córdobas que se movió bajo situaciones nada claras, precisamente las que motivaron la solicitud del actual director del IND, Marlon Torres Aragón, para que se haga una auditoría que esclarezca todas estas situaciones “sospechosas”.
Según el mismo Torres, se emitieron varios cheques a federaciones deportivas nacionales, pero éstas no los recibieron. LA PRENSA conoció que se emitió un cheque por casi 4 mil dólares a una federación, pero ésta nunca lo recibió.
También se confirmó que Urroz contrató a la empresa constructora Ciasa, en la que es directivo su tío, Roberto Castillo Vargas.
A su vez, el ex director empleó a un hijo de Castillo Vargas para supervisar la construcción del Gimnasio Multiusos de Managua, inspeccionando, en parte, el trabajo que hizo su padre.
A esa irregularidad se suma la del libro de contabilidad del Consejo Nacional del Deporte, que después de un año de estar vigente la Ley del Deporte, todavía está en blanco. No tienen un solo registro de ingresos y egresos del dinero que ha percibido la institución deportiva.
LA PRENSA les entrega en el Suplemento Deportivo, el detalle de estos señalamientos que dejan mal parado a Urroz, y ofrecen un reto al nuevo director, Marlon Torres Aragón.