La niña británica Madeleine McCann, desaparecida hace diez días en un hotel costero portugués, estuvo ayer en las oraciones de muchos fieles que conmemoraron el 90 aniversario de las apariciones de Fátima.
Entre los cientos de miles de peregrinos que desde el sábado colman las instalaciones del santuario, a 141 kilómetros de Lisboa, se vieron fotos y carteles de solidaridad con la niña y sus padres, una pareja de médicos ingleses que ha demostrado gran religiosidad.
Gerry y Kate McCann asistieron de nuevo ayer, como todos los días desde que desapareció su hija, a una misa en la iglesia de la Luz para orar por el regreso sana y salva de la pequeña.
En la parroquia cercana al hotel del Algarve, en el sur del país, donde desapareció la niña mientras dormía con sus dos hermanos gemelos de dos años, se han oficiado varios servicios religiosos por Madeleine, algunos concelebrados por sacerdotes católicos y protestantes.
En la noche del sábado al domingo mientras en Fátima decenas de miles de peregrinos participaban en la tradicional Procesión de las Velas, en la que no faltó tampoco la evocación de Madeleine, sus padres asistieron a otro emotivo acto religioso en la parroquia de la Luz.
LAZOS AMARILLOS Y VELAS
Allí, con lazos amarillos, velas y ramas de olivo, familiares y amigos de los McCann y muchos habitantes y turistas de la zona volvieron a acompañarles en sus oraciones por el regreso de su hija.
Ayer en la multitudinaria misa celebrada en la explanada de Fátima, presidida por el cardenal Angelo Sodano, enviado del Vaticano a los actos de Fátima, volvieron a verse carteles con la imagen de la pequeña, de cabellos rubios y ojos azules, cuyo drama han seguido al minuto británicos y portugueses por la televisión.
Madeleine cumplió el sábado 4 años, sin que la policía lusa, reforzada con especialistas británicos, haya encontrado rastro alguno de su paradero, mientras las sospechas apuntan a que el móvil de su desaparición esté relacionado con pederastia o adopción ilegal.
El enorme dispositivo de búsqueda puesto en marcha para encontrarla, en el que participaron centenares de efectivos de diversos cuerpos de seguridad lusos, ha sido ya reducido, aunque hoy siguieron los interrogatorios de testigos y posibles sospechosos.
La Policía no ha dado información en los últimos días sobre el caso, alegando que no se han producido novedades, pero decenas de periodistas, sobre todo del Reino Unido, siguen apostados en las inmediaciones del hotel de los McCann, a la espera de alguna noticia.