El Embajador de Estados Unidos en Nicaragua, Paul Trivelli, dijo ayer que la adquisición de los helicópteros anunciada por el presidente Daniel Ortega, “no es una mala idea” porque siempre hay necesidad de tener estabilidad en las fuerzas armadas, para luchar contra el narcotráfico o para estar preparadas en casos de desastres naturales, “son muy útiles esos tipos de máquinas” indicó.
“Creo que si un país quiere adquirir un tipo de equipo que puede ser defensivo o que puede ser útil para muchos usos, pues vale la pena”, señaló el embajador.
Ortega reiteró ayer en Camoapa que es necesario que el Ejército de Nicaragua adquiera medios aéreos para combatir al narcotráfico y la tala ilegal de los bosques.
“Medios aéreos no tenemos y se necesitan para vigilar las fronteras, para vigilar los bosques, para combatir narcotráfico. Necesitamos comprar helicópteros y algunos aviones, es decir, pero no aviones de combate”, afirmó Ortega.
Además Ortega manifestó que el Ejército necesita por lo menos adquirir doce lanchas guardacostas que permitan controlar el narcotráfico y la pesca ilegal en territorio marítimo nicaragüense.
El mandatario no explicó con qué presupuesto van a adquirir las naves aéreas, las cuales podrían ser compradas en Rusia, Brasil o Estados Unidos.
Cada helicóptero cuesta unos cinco millones
Por su parte el jefe del Ejército Nacional, general Omar Halleslevens, dijo que la institución militar requiere por lo menos seis helicópteros, para hacerle frente a la narcoactividad.
Halleslevens dijo que cada helicóptero puede costar cinco millones de dólares, pero que el Gobierno puede adquirirlos al crédito, pedir cooperación o a través de un préstamo concesional.
Ayuda de EE.UU.
La Fuerza Naval y la Guardia Costera de Estados Unidos entrenará a militares y policías de Nicaragua para “ayudar a mejorar la seguridad marítima regional”, informó la Embajada de Estados Unidos.
Entre el 13 al 19 de mayo entrenarán a la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua y Policía Nacional, en Puerto Cabezas.
La misión viene a bordo de un barco catamarán de alta velocidad llamado HSV-2 Swift (veloz, en inglés), que viene con 42 marines a bordo, fuerza diseñada como apoyo a los objetivos del Comando Sur.