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Una empleada no identificada de la embajada rusa, llora mientras brinda declaraciones a las autoridades. (LA PRENSA/AFP/Marco Monje)
Embajador ruso a salvo
AP
Tercera toma de rehenes en una embajada

La toma de rehenes hoy en la embajada de Rusia en Costa Rica no es una situación nueva para las autoridades de este país, donde hechos similares se presentaron años atrás en las sedes diplomáticas de Chile y Nicaragua.

El secuestro más trágico fue el de la embajada chilena, ocurrido el 28 de julio de 2004, cuando el policía costarricense José Orlando Jiménez, quien custodiaba la sede, acabó con la vida de tres diplomáticos chilenos.

El policía, aparentemente enajenado por la notificación de un cambio de lugar de trabajo, mató a tres de los diez rehenes que había tomado y luego se suicidó.

Después de más de seis horas de incertidumbre, el secuestro acabó cuando la policía penetró en el lugar y se encontró con la tragedia.

Los tres funcionarios asesinados por el agente fueron el cónsul de Chile en Costa Rica, Cristhian Yusef, el secretario de la embajada, Roberto Nieto, y la secretaria Rocío Sariego, también chilena.

Los siete restantes rehenes resultaron ilesos y el secuestrador se suicidó poco antes de que una unidad especial de la Fuerza Pública entrara en la sede diplomática.

La otra toma de rehenes en una sede diplomática en Costa Rica ocurrió en marzo de 1993 cuando un comando integrado por cinco nicaragüenses tomaron como rehenes a 24 personas en la embajada de Nicaragua en San José, del 8 al 21 de marzo.

El comando liberó el día 11 a nueve rehenes y el día 18 a otros cinco dentro de las largas negociaciones, varias veces interrumpidas, para que desocuparan la embajada, en la que no se produjo ningún hecho de sangre.

El día 21 los secuestradores liberaron a los últimos rehenes, acordaron con las autoridades su regreso a Nicaragua y algunas concesiones económicas.

La toma de rehenes ocurrida hoy ha generado un fuerte despliegue policial en las cercanías de la embajada rusa, ubicada en Barrio Aranjuéz, en el sector este de la ciudad de San José, una zona residencial generalmente muy tranquila.

EFE

SAN JOSÉ.- El embajador ruso en Costa Rica, Valery Nikolayenko, aseguró que ni él ni otros funcionarios que se mantienen dentro de la sede diplomática corren peligro alguno. "Estamos controlando la situación, ya casi todos (funcionarios) salieron de la embajada. Yo y el cónsul y otros dos funcionarios nos quedamos para tratar de controlar la situación y ver cómo podemos cooperar a una salida más rápida", dijo Nikolayenko en una entrevista telefónica a Telenoticias de canal 7 local.

Aseguró que "tenemos la libertad de salir, pero estamos al tanto de lo que pasa... ningún funcionario corre peligro".

El diplomático explicó que lo que sucedió fue que dos ciudadanos al parecer rusos, pues aclaró que él no los ha visto personalmente, se encontraron dentro de la sede y empezaron una discusión sobre un asunto financiero.

"Ellos están encerrados en una parte de la embajada y estamos tratando de sacarlos con una situación no violenta", resaltó.

El ministro de Seguridad de Costa Rica, Fernando Berrocal, informó que el joven extranjero que mantiene secuestradas a varias personas en la embajada rusa en Costa liberó a cinco de los rehenes. En la sede se mantiene el embajador ruso Valery Nikolayenko pero éste se encuentra en un cuarto de seguridad ubicado dentro del edificio "por lo que no ha visto comprometida su seguridad", dijo Berrocal a Repretel Canal 6 de la televisión local.

La vocera de Migración, Heidi Bonilla, dijo a la AP que el sospechoso es Román Bogdanyans, originario de Kazajstán y con ingreso a Costa Rica en el 2005.

El vocero del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Francisco Ruiz, informó a la AP que un equipo de negociadores de esa institución se encuentra en los alrededores de la embajada y está adelantando conversaciones con el sospechoso.

No obstante, aclaró que no pude ampliar los informe a los medios para no obstaculizar el caso. Sin embargo, la prensa local reporta una entrega inminente del sujeto.

Al parecer otras cuatro personas se mantienen dentro de la sede, un edificio de cuatro pisos ubicado al este de la capital, tiene cuatro pisos y en sus cercanías se encuentran varias otras embajadas, como la de Venezuela. Pero Allan Fonseca, quien fue designado por el OIJ para la atención de la prensa, dijo desconocer ese detalle.

Nikolayenko dijo por teléfono desde la embajada a la agencia de noticias rusa Tass que "en este momento nosotros y la policía estamos investigando la situación".

Otro diplomático de la embajada no identificado dijo a la Tass que "el viernes dos visitantes en la sección consular, por alguna razón no se estaban llevando bien. Uno de ellos sacó una pistola, y después el que estaba amenazado con el arma huyó a la sala de recepción del consulado. El atacante lo siguió. Ahora, estas dos personas están aislados en la recepción por la policía".

Un allegado al joven sospechoso, quien no quiso dar su nombre, dijo a Telenoticias que el joven al parecer se molestó porque lo había hecho ir en varias veces a la embajada y hoy de nuevo no fructificó el trámite que deseaba hacer. Dijo que el joven es aficionado a la computación, es de carácter tranquilo y equilibrado.

El director de Migración, Mario Zamora, dijo a Repretel que al parecer la molestia del joven se originó en un rechazo de una visa que solicitaba en la embajada.

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