SAN JOSÉ.- Al menos ocho personas han sido secuestradas por un joven armado, en la sede diplomática rusa de la capital costarricense, entre las que se encuentra el embajador Valery Nicolaenko. Según un testigo entrevistado por la televisión local, el secuestrador es un joven de entre 17 y 20 años, llamado Román Bogdanyans, oriundo de la ex república soviética de Kazajstán, que había llegado en compañía de su madre a la embajada para renovar su pasaporte.
Se desconoce si su madre seguía dentro del edificio. Según información de los medios locales, la familia de este joven habría sido víctima de una estafa por parte de un ciudadano ruso que les ofreció venir a Costa Rica para participar en un negocio que finalmente no se concretó.
Estas fuentes agregaron que el secuestrador pretendía renovar su pasaporte para regresar a Rusia, pero que le fue rechazada la solicitud porque sus documentos son de Kirguistán.
Los medios locales afirman que el secuestrador vive en Costa Rica desde hace un año, que es aficionado a la informática y que pertenece a una familia muy humilde en San José.
SUSPENDEN FLUIDO ELÉCTRICO
Decenas de policías rodeaban la sede diplomática en el normalmente tranquilo barrio Escalante, en el sector este de San José, donde las calles fueron acordonadas y existía una gran confusión.
El fluido eléctrico fue suspendido en el sector, aparentemente con el propósito de dificultar las comunicaciones al secuestrador.
El gobierno de Costa Rica anunció el establecimiento de un comando de crisis en el que participan los ministerios de la Presidencia, de Seguridad Pública y la Fiscalía General.
Un especialista en negociación en estados crisis del Organismo de Investigación Judicial declaró a la prensa que se han iniciado los contactos en el interior de la embajada para negociar con el secuestrador, que al parecer opera solo.
Sin embargo, la televisión mostraba imágenes de un grupo de policías anti-disturbios tratando de entrar sigilosamente en la embajada.
Hace unos minutos, cuatro personas consiguieron salir de la embajada rusa, aunque la Policía aclaró que estas no estaban en poder del secuestrador. Las personas, una mujer y tres varones, salieron por su propio pie desde una dependencia en la que no se encuentra el secuestrador. Todos salieron acompañados por agentes fuertemente armados, que habrían penetrado en el edificio.
Estas personas salían sonrientes y parecían relajadas. Incluso uno de los hombres, que era sostenido por un brazo por uno de los policías en varias ocasiones quiso zafarse de la ayuda del agente.
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