SAO PAULO.- El papa Benedicto XVI llamó a los jóvenes en Brasil a respetar la castidad, en un país donde la iniciación sexual es cada vez más precoz y donde las encuestas revelan una creciente aceptación del uso del condón y del sexo antes del matrimonio.
El Papa llamó a "hacer de la castidad, dentro y fuera del matrimonio, un baluarte de vuestras esperanzas futuras", al dirigirse el jueves a 40.000 jóvenes católicos brasileños y latinoamericanos que lo aclamaron en Sao Paulo. Y en una misa campal este viernes, el pontífice denunció "una época tan llena de hedonismo".
Los jóvenes brasileños tienen su primera relación sexual a los 15 años (15,2 los hombres y 15,9 las mujeres), según un estudio de 2005 realizado por el Centro de Análisis y Planificación (Cebrap), a pedido del Ministerio de Salud.
Una encuesta del Instituto Ibope, realizada a pedido de la organización Católicas por el Derecho a Decidir y divulgada el fin de semana, refleja que 79% de los jóvenes católicos brasileños no está de acuerdo con que se condenen las relaciones sexuales previas del matrimonio.
ENCUESTA: IGLESIA ATRASADA
El 96% dijo apoyar el uso de los condones para evitar el embarazo y enfermedades sexualmente transmisibles y 62% consideró que la Iglesia católica está atrasada porque condena el uso de los condones y el sexo antes del matrimonio.
Un 88% cree que una persona puede utilizar métodos anticonceptivos y continuar siendo un buen católico. En otra encuesta, realizada en 2002 por el Instituto Ibope, cerca de un cuarto de los jóvenes de 16 a 21 años declararon tener autorización de sus padres para dormir con sus parejas.
"Católicas/os practican sexo por placer, usan condones, apoyan la diversidad sexual y no condenan a las mujeres que abortan", cuestionaba la pancarta que grupos de mujeres descubrieron ayer jueves frente a la principal iglesia de doce grandes ciudades brasileñas, en protesta al Papa.
Los llamados del Papa también se enfrentan a la política del gobierno brasileño contra el sida y de prevención del embarazo de jóvenes, que se traduce en una masiva distribución gratuita de condones y métodos anticonceptivos.
LULA CRITICÓ A LA IGLESIA
A inicio de mes, el presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva criticó lo que consideró hipocresía de la Iglesia católica en temas de sexo y uso del condón, sugiriendo que no tiene mucho sentido impedir que los jóvenes tengan relaciones sexuales, porque "el sexo es una cosa que le gusta a casi todo el mundo y es una necesidad".
"No somos hipócritas, somos coherentes", le contestó la Conferencia de Obispos de Brasil (CNBB), al afirmar que "la forma de educar a nuestros adolescentes y jóvenes no puede basarse en la permisividad".
"Hoy tenemos en Brasil 30% de niñas de 15 a 17 años fuera de la escuela a causa de embarazo precoz", denunció Lula el lunes, al reivindicar las políticas de planificación familiar y educación sexual.
VOCES ENCONTRADAS
El discurso del Papa fue aclamado por los miles de jóvenes católicos que lo escucharon. "Estamos contra el uso de los preservativos y por el noviazgo santo", dijo a la AFP la chilena Carmen Ortiz, de 30 años. "Estamos con el Papa", explicó la ecuatoriana Sartita Valarezo, de 17 años.
Pero también había algunas voces discordantes: "Este Papa es muy conservador, hay que adaptarse al contexto en que se vive. Nosotros estamos a favor de la contracepción, porque conocemos muchos casos de adolescentes embarazadas", dijo Edson de Araujo, de 24 años.