Si son acertados los pronósticos del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) y el invierno entra tarde, los productores de granos básicos de Matagalpa podrían abstenerse de sembrar durante la época de primera, y las plantaciones de café sufrirían otro golpe que acentuaría la crisis económica de los agricultores de este departamento.
Una situación similar se prevé en Jinotega.
El frijol y el sorgo serían los cultivos más afectados por una eventual sequía, y los sembradíos de maíz y arroz secano sufrirían pérdidas menores, advirtió el vicepresidente departamental de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG), Justo Pastor Mairena Picado.
“El frijol y el sorgo se siembran en las zonas secas, mientras que el maíz y el arroz secano se siembran en las zonas húmedas y estarían menos afectados, porque en estas zonas quizá no llueva como siempre, pero algunas lluvias serían suficientes para cosechar, no así en las zonas donde se siembra el frijol y el sorgo”, explicó Mairena.
Sin embargo, el dirigente de UNAG tiene la esperanza de que el pronóstico de Ineter sea sólo una probabilidad que se revierta pronto.
“Los productores estamos esperando las lluvias a partir del 20 de este mes para comenzar la siembra en la tercera semana de mayo, que es lo que históricamente hemos hecho... Ya las tierras están listas”, sostuvo Mairena.
Pero los planes del campesinado podrían verse frustrados si la temporada invernal se presenta seca.
Si la sequía se concreta “tendríamos que decidirnos por sembrar hasta en la época de postrera, porque si todo mayo es seco y si no llueve en las primeras dos semanas de junio, lógicamente se pierde el ciclo de primera en el departamento de Matagalpa”, alertó Mairena.
La consecuencia sería la escasez de granos y el aumento de precios en los mercados nacionales.
CRISIS EN JINOTEGA
El retraso del invierno también pondría en “una situación crítica” a los pequeños y medianos agricultores de Jinotega, uno de los departamentos productores de hortalizas, porque la mayoría tiene las tierras listas para la siembra, con la idea de empezar a sembrar antes del 15 de mayo, declaró Tomás Valdivia, presidente departamental de la UNAG.
Si la sequía se prolonga al 25 de mayo, habría que arar y preparar de nuevo las tierras, lo que causaría costos adicionales a los agricultores jinoteganos, añadió.
Los socios de la UNAG Jinotega pretenden cultivar este año 4,668 manzanas con maíz y frijol, lo que indica un incremento de 1,068 manzanas, dado que en el ciclo pasado sembraron 3,600 manzanas.
Valdivia explicó que el área cultivada aumentará esta vez porque dispondrán de mayor financiamiento, aunque no dijo qué entidad financiera se los proporcionará.
El Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor) pretende apoyar a los agricultores mediante el Programa Bono Alimentario y, aunque el invierno se retrase, “no habrá mayores consecuencias en la presente cosecha (de primera) sino en la cosecha de postrera, que quedaría fuera del ciclo agrícola y obligaría a no sembrar de apante”, afirmó el delegado de esa entidad en Jinotega, Martín Rosales.
Por su parte, el gerente de la Unión de Cooperativas Agropecuarias Unidad del Norte, Norvin Altamirano, comentó que “no están dadas las condiciones para que el productor (jinotegano) inicie su ciclo agrícola”, porque los créditos para financiar la siembra a los pequeños y medianos productores todavía están en gestión.
TAMBIÉN EL CAFÉ
El presidente de la Asociación de Cafetaleros de Matagalpa (Asocafemat), Frank Lanzas Tercero, estima que la prolongación de la sequía, más la falta de financiamiento bancario para los caficultores y la casi nula atención a las plantaciones, “puede ser desastroso para la próxima cosecha”.
Aseguró que las plantaciones de café en el departamento “ya han florecido y estamos esperando la última floración, que es ahora en mayo; si no cae el agua suficiente, esa floración se va a perder y lo que ya floreció no va a cuajar como para producir una buena cosecha. Además, la falta de agua incidirá en la calidad y el peso del grano”.
Esto traerá graves consecuencias para las economías locales debido a la contracción de la oferta de trabajo.