Erick Stanley Volz, el estadounidense sentenciado a 30 años de prisión por el crimen de la joven Doris Ivania Jiménez Alvarado, ocurrido el 21 de noviembre de 2006, dice que el Tribunal de Apelaciones de Granada podría dejarlo en libertad, porque es inocente.
Desde la Cárcel Modelo insiste: “Soy inocente”. A su criterio, están a su favor las pruebas que posee, el argumento que lleva su defensa, y porque confía en la justicia del país.
Según Volz, la juez que lo sentenció actuó presionada por la gente y desde un inicio fue condenado por los medios de comunicación, tras una campaña de los familiares de la víctima, que califica de “agresiva”.A su criterio los investigadores de la Policía y Fiscalía debieron profundizar en las investigaciones para dar con el verdadero criminal.
Asegura que aún dos de los tres asesinos andan libres, mientras él paga por un crimen que no cometió.