En un ataúd cubierto con las banderas de Honduras y del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) de El Salvador, el Gobierno hondureño entregó el jueves a su familia los restos del ex guerrillero Juan Humberto Sánchez (27), ejecutado por el Ejército en 1992.
La osamenta la recibió María Dominga Sánchez, madre del rebelde hondureño, en una ceremonia en la Cancillería en compañía de parientes, amigos y la coordinadora del Comité de Familiares de Desaparecidos (Cofadeh), Bertha Oliva.
“No odio a los que torturaron y mataron a mi hijo. Sólo deseo justicia y saber quiénes le hicieron tanto daño”, dijo la mujer. Luego de la muerte de Sánchez, ella se refugió en El Salvador.
“Hoy es un día de esos cuando no se vale la tristeza”, dijo Oliva. “Y ahora la madre de Sánchez sembrará flores sobre la tumba de su hijo, lo que vale mucho”.
El fiscal general Leonidas Rosa; el director de Medicina Forense, Amílcar Rodas y el canciller Milton Jiménez, del gobierno de Manuel Zelaya entregaron los restos de Sánchez en cumplimiento de una sentencia condenatoria de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, de junio del 2003.
“Con este acto el Estado de Honduras avanza en el cumplimiento de la sentencia de la Corte, en cuanto a la reparación de las víctimas, de uno de los sucesos que marcaron tan dolorosamente nuestra historia patria”, destacó Rosa.
El fiscal prometió que el Estado “no cesará en los esfuerzos por esclarecer los crímenes y establecer responsabilidades”.
Sánchez nació el 15 de mayo de 1965 en Colomoncagua, departamento de Intibucá, zona fronteriza de Honduras con El Salvador, unos 400 km al noroeste de Tegucigalpa, pero se fue a residir a El Salvador donde se desempeñó como operador de radio Venceremos del entonces guerrillero FMLN.
El 9 de julio de 1992 ingresó a Colomoncagua a visitar a su madre, amparándose en una amnistía que había aprobado el gobierno de Rafael Callejas el 10 de julio del 2001, pero fue detenido por elementos del Décimo Batallón de Infantería y liberado el 11 de julio, aunque en la noche nuevamente fue capturado.
El 22 de julio apareció el cadáver en Río Negro, con señales de tortura y atado de brazos y pies con un lazo, sin lengua, nariz ni genitales.
Luego de la entrega de los restos a la familia, fueron trasladados a Colomoncagua donde serán sepultados este viernes.