Getafe protagonizó una recuperación épica y goleó 4-0 al Barcelona para avanzar a la final de la Copa del Rey.
La misión del Getafe parecía titánica: remontar un 5-2 en contra del partido de ida ante el líder de la Liga Española. Ese encuentro quedó inmortalizado por un gol para la historia de Lionel Messi, quien no jugó en la vuelta por decisión del técnico del Barsa Frank Rijkaard.
Javier Casquero abrió el marcador a los 38 minutos, Daniel Giza logró un par de anotaciones (43 y 73 minutos) y el capitán Angel Vívar Dorado (67) marcó el otro tanto para enviar al Getafe a su primera final de la Copa del Rey.
Getafe disputará el título el 23 de junio contra el Sevilla, que el miércoles eliminó al Deportivo de La Coruña.
Getafe llevó las riendas del partido desde el minuto inicial ante un Barsa que parecía contento con la ventaja obtenida en el Camp Nou.
No hubo misericordia
El plantel del técnico alemán Bernd Schuster salió a la carga guiado por Vivar Dorado y Casquero en el mediocampo y bombardeó sin misericordia la portería resguardada por Albert Jorquera, suplente del titular Víctor Valdés.
De tanto tocar la puerta, finalmente se abrió para el gol de Casquero pasada la media hora, con una potente volea que dejó sin oportunidades a Jorquera.
Los blaugranas no despertaron con el gol, con Ronaldinho y Eto’o adormecidos en la cancha. Por el contrato, la anotación llenó de energía al Getafe y poco después llegó el segundo en una jugada colectiva con punto final de Giza.
Vívar Dorado marcó el tercero, que le dio la clasificación al Getafe, al cabecear un tiro libre, mientras que Giza selló la goleada al recibir un buen pase que lo dejó solo frente a Jorquera para fusilar el arco catalán.