Aunque el informe del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred) no dice que las condiciones del Estadio Nacional Denis Martínez sean tan alarmantes como para no usarlo más, sí confirma su deplorable estado, sugiere un estudio profundo de la estructura, un análisis dinámico-sísmico y no someterlo más a toda su capacidad.
Este estudio fue efectuado el 15 de marzo de este año, en parte motivado por un artículo de LA PRENSA del 19 de febrero en el Suplemento Deportivo, donde se advierte las pésimas condiciones que hacen de esta instalación deportiva una trampa mortal para los aficionados que llegan a cuanta actividad se organiza.
El informe precisa las zonas más afectadas y dice que “es claro el avance peligroso de la corrosión en la unión de la estructura de acero con sus fundaciones”.
Agrega que “es evidente que el estadio ha carecido de un mantenimiento integral por muchos años de su vida útil y hoy se pueden apreciar las consecuencias de tal descuido”.
Por esas y otras razones, los especialistas hicieron seis recomendaciones, entre las que destacan someter a un proceso de reparaciones y hacer un análisis dinámico-sísmico.
Además hacer uso restringido del 70 u 80 por ciento de su capacidad y mantener abierto todos los portones en los eventos importantes.