MONTEVIDEO.- Uruguay se encuentra desde hoy en “estado de desastre y emergencia nacional” como consecuencia de las inundaciones que dejaron más de 12.100 evacuados y extensos daños cuya evaluación demandará aún tiempo.
Mientras, funcionarios de salubridad informaron que unos seis mil niños serán vacunados contra la hepatitis tipo A.
El estado de emergencia fue dispuesto por el parlamento y ahora el gobierno podrá destinar unos 45 millones de dólares para comenzar a enfrentar la situación y los daños emergentes a esta situación que afecta en forma particular los departamentos de Treinta y Tres, Soriano y Durazno, donde está el grueso de evacuados, pero que también se registraron en Tacuarembó, Florida y Rocha, tras días de intensas lluvias.
Solamente en Durazno, en el centro del país, está el 50 por ciento de los evacuados por el desborde del Río Yí, la situación quedó agravada al quedar sin agua potable desde el miércoles al no poder funcionar el bombeo desde las usinas potabilizadoras. Camiones cisternas están supliendo estas carencias.
El intendente de Durazno, Carmelo Vidalín, si bien informó que el lo más grave ya pasó por el desborde del río Yí, estimó que el retorno de parte de los 6.500 personas a sus hogares no será nunca antes de la próxima semana.
Los damnificados ahora deberán hacer frente a las pérdidas totales de los enseres domésticos, desbastados junto a sus casas por el ingreso de impresionantes riadas. Un escenario que se repite en los otros departamentos afectados.
PREOCUPADOS POR SERPIENTES
Gerardo Amaral, intendente de Treinta y Tres dijo que al menos 500 casas quedaron virtualmente derruidas y además hay que comenzar a enfrentar las amenazas que representan las serpientes.
Una extensa red de ayuda solidaria se montó en todo el país y se están recibiendo miles de toneladas de ropa de abrigo y alimentos para ir paliando la situación de los damnificados que, en su mayoría perdieron todo lo que tenían.
Están alojados en locales municipales, clubes sociales y deportivos y hasta el momento no se informó de víctimas fatales, excepto una mujer y su hijo que murieron el sábado en Tacuarembó cuando su automóvil fue arrastrado en el cruce de un arroyo desbordado.
Dentro de la ley de “desastre y emergencia nacional” se faculta al Poder Ejecutivo a utilizar hasta el 1% del presupuesto, unos 45 millones de dólares, en un primer paso.