Guardacostas y cruzrojistas seguían ayer sin encontrar el cuerpo del niño Breyni Escorcia, quien falleció el viernes anterior cuando un cocodrilo lo atrapó mientras se bañaba con dos amigos y su hermano, a escasos 400 metros de su casa.
Escorcia, de 13 años e hijo de padres nicaragüenses, fue atrapado por el cocodrilo por una de sus pantorrillas, en el sitio conocido como Tortuguero, en el Atlántico costarricense.
Sergio López, cruzrojista de Limón, dijo ayer que por quinto día consecutivo oficiales de la Fuerza Pública, del Servicio Nacional de Guardacostas y de la Cruz Roja, continuaron con la búsqueda del cuerpo del menor, unas 24 millas mar adentro.
La búsqueda ha sido infructuosa, al menos hasta ayer tarde y según López, muy poco faltará para que el cuerpo del menor pueda flotar en aguas del Atlántico.
“La búsqueda ha sido permanente. Empieza de ocho de la mañana y termina como a las cinco de la tarde. Hay personal del Servicio de Guardacostas, hay dos lanchas buscándolo y ayer una avioneta de la Fuerza Pública sobrevoló el lugar pero no lo habíamos hallado”, dijo López.
La versión que maneja la Cruz Roja de Limón, es que el cocodrilo que atacó al menor no devoró su cuerpo. Posiblemente intentó defenderse cuando vio invadido su territorio.