A Reynaldo Castro los procesos judiciales se le van acumulando como regalos de Navidad. Ayer por la mañana fue fulminado con prisión preventiva, acusado por la Fiscalía de haber asesinado a Cristóbal Rivera Centeno, padre de la niña Rosa Elena Rivera, quien también sufrió el mismo destino que su progenitor.
Castro, también conocido como “La Mona”, ya tiene pendiente una acusación por el delito de amenazas de muerte en perjuicio de Carmen del Socorro Orozco Torres y Sara Rivera Orozco, madre e hija de Cristóbal Rivera, respectivamente.
El juicio por este delito se ventilará el próximo 12 de junio, en el Juzgado Local Penal de Tipitapa.
En la audiencia de ayer, la juez de Distrito Penal de Audiencia de Tipitapa, Victoria del Carmen López Urbina, también dejó con la misma medida cautelar a Marcos Antonio Sánchez Guido, yerno de la víctima, quien supuestamente fue el que facilitó las cosas para que se cometiera el crimen, aprovechando la amistad que tenía con la víctima Rivera Centeno.
La juez se declaró incompetente de llevar la causa en contra de Yil Heriberto Castro, hijo de Reynaldo Castro, porque la defensa de éste, el doctor Johnny Navarro, aseguró que es menor de edad.
La juez giró un oficio a la oficina de Recepción y Causas para que remitan al menor a un Juzgado de Adolescentes. También giró orden de captura en contra de Mercedes Natividad Dávila y Bismarck Durán Sevilla o Bismarck Díaz Durán.
La acusación de la Fiscalía señala que los cinco acusados se reunieron para planificar el asesinato de Rivera Centeno, días antes del hecho.
Indica el escrito que el pasado 5 de enero, a eso de las 2:00 de la madrugada, los acusados llegaron a la casa de Rivera Castro y el yerno de éste agarró un hacha y le propinó un golpe en la parte lateral izquierda del cuello. Detalla el documento que Castro tenía rencillas con la víctima por problemas de tierras.