La vida de seis comunidades cambió con el inicio de la siembra de caña de azúcar en el sector norte del municipio de Chinandega.
Más de cuatro mil pobladores denunciaron ayer que la preparación de tierras para el nuevo cultivo y el uso del sistema de riego, les ha provocado problemas.
Aurora Quintero, de la comunidad de San Juan de Las Pencas, a 35 kilómetros de Chinandega, dijo que las tolvaneras se levantan por la preparación de 750 manzanas de caña de azúcar, además del humo por la quema de grandes extensiones de eucaliptos.
“Los alimentos se preparan con agua sucia. No hay agua ni en los ríos porque ya tienen dueños. Los niños sufren por escasez de agua y no conseguimos agua ni comprada”, afirmó la campesina.
“Los Pantaleones (Ingenio Monte Rosa) y el Ingenio San Antonio se han reunido con la municipalidad, pero a nosotros no nos han escuchado”, dijo Quintero, quien testificó que las quemas de cañaverales, la aplicación de los maduradores y la explotación de las fincas con sistema de riego han secado los pozos comunales
Victorino Montoya, de la comunidad Las 20, donde habitan 110 familias, indicó que la aplicación de herbicidas y maduradores terminan con los árboles frutales que están plantados en las fincas cercanas y también con los esfuerzos de los cultivos de hortalizas en los patios.
Las comunidades Ojo de Agua, El Higueral, San Lucas, Las 20, Las Grietas y San Juan de Las Pencas, dijeron que les afectó la sobreexplotación del agua que el Ingenio Monte Rosa utiliza para el riego y que según los comunitarios han secado los ocho pozos excavados a mano en la comunidad.
“Las quemas de los desechos nos han causado muchos daños en la salud de los niños, el polvo es producto de los cortes de eucalipto y el tráfico pesado que lleva caña y remueve la tierra que se va a sembrar, empeoró nuestro ambiente totalmente”, dijo Victorino Martínez.
ISA: PRONTO LLEGARÁ EL PROGRESO
La doctora Zela Porras, gerente jurídico del Ingenio San Antonio (ISA), explicó que esa empresa tiene tres propiedades que dedican al cultivo de eucalipto para la producción de energía, pero ahora las destinarán al cultivo de caña de azúcar.
Afirmó que la sustitución de este cultivo traerá trabajo muy pronto para estas comunidades, que están siendo afectadas por la llegada de las inversiones.
“El verano agudiza el problema. La maquinaria levanta polvo y trae dificultades, pero muy pronto llegará el progreso”, dijo la abogada.
En lo que se refiere a sus pozos secos, señaló que el ISA hasta ahora está perforando los pozos para instalar posteriormente el riego.
El alcalde sandinista de Chinandega, Julio Velásquez, dijo que es cierto que abrió una negociación con dos ingenios azucareros instalados en Chinandega, a los cuales presentó un paquete de proyectos sociales que están contemplados en sus inversiones de programas de responsabilidad social.
“Con el ISA se contempla la instalación del servicio de energía eléctrica, que es inexistente en esas comunidades. Nunca han tenido esos beneficios y el San Antonio contempla entregar ese beneficio, como primer efecto de sus buenos propósitos con estas localidades rurales”, que serán vecinas de sus propiedades.
LA PRENSA quiso comunicarse con el Gerente de Recursos Humanos del Ingenio Monte Rosa, Augusto Madriz, pero no fue localizado.