Andrea se convirtió ayer en la primera tormenta nombrada del año, a pesar de que la temporada de huracanes todavía no inicia. Por su posición no se espera que afecte a Nicaragua.
El Centro Nacional de Huracanes de Miami localizó la tormenta a menos de 200 kilómetros de la Costa Este de Estados Unidos, desplazándose a siete kilómetros por hora.
Sus vientos máximos fueron de 75 kilómetros por hora, aunque alcanzaron rachas más fuertes. Sin embargo, el Centro Nacional de Huracanes no esperaba que progresara a huracán antes del anochecer de este jueves. Se esperaba un giro gradual hacia el suroeste.
Salvadora Martínez, meteoróloga del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), afirmó que aunque se trata de un fenómeno intertropical (se originó al sur de Trópico de Cáncer), su posición no debe generar afectaciones indirectas para Nicaragua.
En teoría, el fenómeno no debió ocurrir en mayo, pues la temporada de huracanes inicia el 1 de junio y termina el 30 de noviembre.
Martínez dijo que el último ciclón del Atlántico ocurrido fuera de fecha fue el Zeta, en 2005, y se “disipó” en los primeros días de enero. Pero su aparición se adjudicó a la agitada temporada de huracanes de ese año, la más activa en de la historia.