Líderes demócratas de la Cámara de Representantes de EE.UU. condenaron ayer la puesta en libertad del anticastrista Luis Posada Carriles y pidieron que el presidente George W. Bush tome medidas para su captura por actos terroristas.
El martes, una juez federal desestimó los cargos de la Fiscalía contra Posada Carriles por presunto fraude migratorio, lo que suscitó la repulsa de Cuba y Venezuela, que lo responsabilizan por la voladura del vuelo 455 de Cubana de Aviación en octubre de 1976, en la que murieron 73 personas.
El Gobierno de Washington tiene un plazo de diez días para apelar el dictamen de la juez Kathleen Cardone.
El legislador Bill Delahunt, demócrata por Massachusetts, pidió que Bush “actúe con rapidez” para que Posada Carriles “sea detenido y certificado como un terrorista bajo la Ley Patriota”. Para Delahunt, la acción de la juez tuvo el efecto de dar santuario en Estados Unidos a “uno de los asesinos más notorios del hemisferio occidental”.
Venezuela volverá a pedir a instancias internacionales “el pedido de la extradición del reconocido terrorista Posada Carriles”, dijo ayer el Ministro de Relaciones Exteriores, Nicolás Maduro.
El Canciller venezolano hizo el anuncio en rueda de prensa acompañado por el Ministro cubano de Relaciones Exteriores, Felipe Pérez Roque, quien está en Caracas .
Por su lado, la Cancillería de Nicaragua condenó este miércoles la decisión de la justicia estadounidense de liberar al anticastrista y renovó su solicitud de extradición para juzgarlo por actos terroristas cometidos en la década de 1980.
“Nicaragua condena la decisión de un juez federal de liberar de cargos por fraude migratorio al terrorista confeso Luis Posada Carriles”, según un comunicado de la Cancillería.