Brasil tendrá su primer santo local
SAO PAULO/EFE

Confirmada exclusión de Teología de la Liberación El Papa Benedicto XVI trae a la mitad de los católicos en el mundo que pueblan el continente americano un mensaje nuevo y una advertencia vieja: la tolerancia que insinuó al comienzo de su pontificado de dos años excluye una apertura a la Teología de la Liberación. Si había alguna duda de dicha exclusión, quedó despejada poco antes de la primera visita de Benedicto XVI a Latinoamérica cuando la Congregación para la Doctrina de la Fe, la misma que dirigió durante lustros Joseph Ratzinger antes de ser proclamado Papa, sancionó al religioso español Jon Sobrino, radicado en El Salvador, uno de los exponentes de ese movimiento. Como un claro mensaje antes de su primer viaje al continente donde nació esa corriente, el Vaticano notificó a Sobrino que en sus escritos había encontrado “graves deficiencias tanto de orden metodológico como de contenido”. “Entre las deficiencias de orden metodológico se encuentra la afirmación según la cual la Iglesia de los pobres es el lugar eclesial de la cristología... olvidando que el único “lugar eclesial” válido en la cristología, como en la teología en general, es la fe apostólica, que la Iglesia transmite a todas las generaciones”, dijo la Congregación, sucesora de la Inquisición, ahora dirigida por el cardenal estadounidense Joseph Levada. Pero aclara que “la opción preferencial por los pobres” que apoya la Iglesia “no es exclusiva y ésta es la razón por la que la Iglesia no puede expresarla mediante categorías sociológicas o ideológicas reductivas, que harían de esta preferencia una opción partidista y de naturaleza conflictiva”. La Teología de la Liberación es una corriente que nació en América y que desencadenó un áspero debate sobre el papel de la religión, enriqueció el debate teológico y obligó al Vaticano a redefinir el papel de los religiosos en la política. En algunas de sus manifestaciones más extremas llevó a algún religioso latinoamericano a tomar las armas para luchar contra las injusticias. AP

Boff: “ Ratzinger es medieval”

Leonardo Boff, teólogo rebelde brasileño y exponente de la Teología de la Liberación que dejó los hábitos, afirma que la Iglesia que representa Benedicto XVI es “autoritaria, medieval e insensible a los derechos democráticos”.
Poco antes de la visita del pontífice a Brasil, Boff calificó la Iglesia conducida por el ex guardián de la ortodoxia como “uno de los últimos bastiones del conservadurismo, el patriarcalismo y el autoritarismo”. El pontífice agregó en una entrevista concedida a AP televisión que el Papa “no se da cuenta de que más de la mitad de la Iglesia vive en el Tercer Mundo, cuyos hijos dan un rostro nuevo al cristianismo”. En cuanto a la pérdida de fieles, uno de las principales preocupaciones de Benedicto XVI, Boff dijo que la causa principal es que la Iglesia “no se renueva internamente, no crea espacios de participación”.

Papa canonizará a “Frei Galvao”, religioso del siglo XVIII nacido en suelo brasileño

La próxima canonización por el Papa de Antonio Galvao de Frana, más conocido como “Frei Galvao”, ha contribuido a una mayor devoción por este fraile brasileño al que se atribuyeron varios milagros en vida.

La ceremonia de canonización de “Frei Galvao” está prevista el día 11 de mayo en el llamado Campo de Marte, en Sao Paulo y convertirá a este religioso en el primer santo nacido en el país con mayor número de católicos del mundo.

La ceremonia de santificación culminará la misión a la que se ha dedicado los últimos dieciséis años la religiosa Celia Cadorin, de las Hermanitas de la Inmaculada Concepción.

La labor de esta monja era comprobar que el religioso había realizado un milagro, reconocido oficialmente por la Iglesia y por la ciencia, tras su beatificación por Juan Pablo II en 1998, cuando se le atribuyó la curación de una niña de 4 años que sufría “insuficiencia hepática fulminante”.

De las más de 4,500 cartas recibidas por la religiosa con relatos de supuestos milagros del religioso, a Cadorin le llamó la atención el de la brasileña Sandra Grosi, de 37 años, que tras sufrir dos abortos espontáneos, uno de ellos de gemelos y con dificultades para quedarse embarazada por una malformación en el útero, tuvo un hijo.

En 1999, Sandra se quedó embarazada de nuevo y los médicos le pronosticaron que la gestación no pasaría del quinto mes; sin embargo, la mujer recurrió a “las píldoras de Frei Galvao”, y hoy tiene un saludable hijo de siete años.

El Monasterio de la Luz, que fundó y ayudó a construir en 1774, fue declarado en 1988 Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO y está preparando un museo en su honor.

Antonio Galvao de Frana, que tomó el nombre religioso de Antonio de Santa Ana (1739-1822), fue presbítero de la Orden de los Frailes Menores Alcantarinos o Descalzos.

Nacido en el seno de una familia acomodada en la que recibió una profunda formación cristiana, estuvo a punto de ingresar en la Compañía de Jesús.

Su padre, preocupado del clima antijesuita de la época promovido por el Gobierno portugués del marqués de Pombal, prefirió que integrase en la Orden de Menores Descalzos de la reforma de San Pedro de Alcántara.

En 1774 fundó la congregación del “Recolhimento de Nossa Senhora da Conceicao da Divina Providencia”, institución clausurada por orden del capitán general de Sao Paulo y posteriormente reabierta gracias a la presión popular.

Durante su vida desempeñó importantes cargos en la Orden sin abandonar su dedicación a las religiosas “recogidas” y a las personas menesterosas de Sao Paulo.

La obra espiritual y material de Frei Galvao fue declarada en 1988 “patrimonio cultural de la Humanidad”, por decisión de la UNESCO.

“Frei Galvao” se convertirá en el primer santo cien por ciento brasileño, porque la Madre Paulina, considerada primera santa de esta nacionalidad que fue canonizada por Juan Pablo II en 2002, nació en Trento (Italia).

Más información en www.laprensa.com.ni >>
© LA PRENSA 2005 - Todos los Derechos Reservados