Ecuador exigió el miércoles a Estados Unidos recompensas por la lucha antidrogas durante una cita en Quito, del subjefe de la diplomacia norteamericana, John Negroponte, y el presidente Rafael Correa, quien también manifestó su rechazo a un Tratado de Libre Comercio (TLC).
Negroponte fue recibido por Correa en el palacio presidencial, en cuyas afueras protestaron activistas atados con cadenas y envueltos en bolsas negras a la altura de la cabeza, simbolizando a los presos de Irak.
El mandatario ecuatoriano pidió al número dos del Departamento de Estado “tener una visión integral en la lucha antidrogas”, advirtiendo que la eventual eliminación de las preferencias arancelarias andinas, que expiran en 2009, podría incentivar los cultivos ilegales.
“Con todo respeto Estados Unidos, en su lucha antidrogas, debe tener una visión integral, porque si es de manera aislada puede ser muy contraproducente. Hay muchos agricultores, tenedores de tierra, que gracias a las preferencias pueden exportar a Estados Unidos, sin esas podrían liquidarse”, declaró.
Sentado a la derecha del mandatario, Negroponte dijo que comprende la importancia de los beneficios aduaneros que otorga Washington en retribución a la lucha antinarcóticos, y expresó que el Gobierno está abogando ante el Congreso por la ampliación de los mismos.
“Obviamente eso depende de nuestro Congreso, pero nosotros en el Ejecutivo entendemos perfectamente bien qué beneficio trae el Atpdea (Ley de Preferencias y Erradicación de Drogas), y queremos su extensión”, sostuvo.
Asimismo, Correa aseguró que Ecuador ha contribuido eficientemente con la lucha antidrogas “controlando el espacio aéreo y las zonas sensibles para la siembra de cultivos de coca”.
Correa ha anunciado su negativa a extender el acuerdo por el cual tropas estadounidenses operan la base de Manta (Oeste), considerada la punta de lanza en la lucha contra el contrabando de drogas en el Pacífico.
“El Presidente fue muy enfático en que Ecuador no comulga con los principios del llamado libre comercio y que cree que un posible tratado habría sido muy perjudicial para las economías campesinas”, indicó la canciller María Fernanda Espinosa.
Antes de arribar a Quito, procedente de Bogotá, Negroponte aseguró que Estados Unidos prefiere a los países que han negociado un TLC “porque con ello están beneficiando a la economía y sus sociedades”.
Defensor del llamado socialismo del siglo XXI, que también promueve su aliado Hugo Chávez, el jefe de Estado recibió a Negroponte señalando que su país “ama la democracia y la libertad pero al igual que Estados Unidos ama su soberanía”.