Un niño de nueve años de edad se encuentra grave en el Hospital La Mascota, víctima de una bala perdida que le penetró en la garganta y se le alojó en el omoplato derecho, por la irresponsabilidad de sujetos armados que andan sin control en las calles.
Josué David Joaquín Sánchez escuchó balazos que provenían de la calle y con su plato de comida en las manos salió de la sala al porche de la vivienda donde habita, para curiosear, y en fracciones de segundos lo alcanzó una bala de pistola calibre 32, disparada por un sujeto cuya identidad se desconocía hasta ayer.
“Mi hijo botó el plato con comida y me dijo: Papá, me mataron, y empezó a echar sangre de la garganta”, dijo Roberto José Joaquín Barraza, de 35 años, padre del menor.
El trágico hecho ocurrió a las 7:30 p.m., del lunes, de la Universidad de Ciencias Comerciales (UCC) una cuadra al norte y 20 metros arriba, en el barrio Isaías Gómez, en Managua.
Joaquín Barraza comentó que de inmediato trasladó a su hijo en un vehículo particular al Hospital Roberto Calderón y por la gravedad fue enviado al Hospital Manuel de Jesús Rivera La Mascota, donde quedó ingresado en el área de Cuidados Críticos de Emergencia.
La versión que maneja el padre del menor y sus vecinos es que un hombre iba siguiendo a un delincuente, conocido como “Yin”, porque supuestamente éste lo quería asaltar,
Sin embargo, las averiguaciones de la Policía del Distrito Cinco indican que todavía no han identificado al autor del hecho, porque el sospechoso que fue detenido la misma noche del incidente fue dejado en libertad al no ser reconocido por ningún testigo.
La Policía dijo que en el lugar del incidente hallaron cuatro casquillos.
EN ESTADO GRAVE
El doctor Freddy Castillo, jefe de Emergencia del Hospital La Mascota, informó la mañana de ayer que el niño Josué David Joaquín Sánchez se encuentra clínicamente grave, pero sus signos vitales están estables. Señaló que el menor se encuentra en estado consciente.
El doctor Castillo detalló que la bala perdida entró arriba del esternón, en la garganta, y continuó su trayectoria.
“La bala pasó por los pulmones y éstos sufrieron lesiones a causa de la explosión que produce una bala cuando pasa por un lugar. A causa de eso, el niño presenta una contusión pulmonar”, explicó el jefe de la Sala de Emergencia del hospital.
Señaló que el proyectil finalmente se alojó en la parte de arriba del omoplato derecho.
“Todavía no tenemos criterios definidos para extraerle la bala al niño y siempre en estos casos hay riesgos, sin embargo, se realizará un estudio en las próximas 48 horas para definir cuándo se le va a extraer la bala, dependiendo del resultado del diagnóstico para tal fin”, dijo el doctor Castillo.
Señaló que monitorean cada minuto la salud del niño, quien ayer mismo fue trasladado a la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) de ese centro asistencial.